Comenzaré este desmadre diciendo que muchos, alguna vez, una por lo menos, nos hemos quejado de la situación de nuestro México; sin embargo, algunas de esas veces lo hemos hecho sin haberlo vivido en carne propia. Hablamos de lo mal que esta el país en el aspecto económico, criticamos la farsa que es el estado de bienestar, que se supone debiera garantizarnos seguridad, empleo y SALUD…
Bien, hoy salí de la universidad y me dispuse a tomar la combi con rumbo a mi casilla, subí a la combi y cometí la estupidez de decir Buenos Días, eran las 16:50. Pues bien, un señor me sonrió amablemente mientras me decía buenas tardes, corregí mi pendejez y me aplasté, saqué unas copias y me puse los audífonos, totalmente ajena al drama que se desataría después…
Entonces, el chico que estaba sentado frente a mí se cambió de lugar, buscando una ventanilla, venía acompañado del señor que me había sonreído. Alcé la vista y mire con atención al chico, sudaba y se veía bastante alterado, sus ojos lagrimeaban y respiraba muy rápido, cuando le preguntaron si se sentía bien, el señor, su padre, contestó que el chico (que por cierto, tendría unos 16 o 17 años) no estaba bien, padecía problemas respiratorios y venían de una famosa clinica del Seguro, la clinica #25, ubicada sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, en la cual no habían querido aceptarle al chico, ni siquiera en urgencias. Es verdad, el señor no tenía seguro.. pero que poca madreeee!
1er hazme el chiiiingadisisisisisisimo favor!!! (que bueno, no es nada nuevo)
Para este momento, no pude seguirme portando indiferente, todos los pasajeros veníamos totalmente atentos al chico. El señor trataba de tranquilizarlo, mientras le tomaba la mano, con su otra mano le masajeaba el pecho, pero el chico seguía respirando muy agitadamente. A ratos, el chico se perdía, su respiración se tranquilizaba un poco y cerraba los ojos, el señor le pedía que no se durmiera, y entonces empezó a llorar mientras rezaba y le decía al chico que le pidiera ayuda a dios.
Sé que suena a película, y para nada es mi intención hacer público el sufrimiento del señor, pero de verdad fue una experiencia intensa…
Le preguntaron que harían, y el señor contestó que lo llevaría a algun consultorio de Similares. Le pidió al chofer que por favor fuera mas rápido, que el chico no estaba bien, que si era necesario le pagaría los pasajes que perdiera.
Pues no, el pinche chofer seguía haciendose wey, haciendo las paradas que podía y bueeeno.. ahora resulta que los pinches choferes de combi no se pasan los altos del semáforo. 2o hazme el chingado favor!
Fue lindo ver que cuando las personas llegaban a su destino, bajaban corriendo, para evitar que se perdiera más tiempo. No así el chofer. Cuando por fin llegamos a donde había un consultorio del famosisimo Dr. Simi, el señor pagó con un billete de $20, y dijo: si quieres así déjalo! El cabrón del chofer se quedo los veinte pesos completoooooos. He ahí el mas grande HAZME EL RECONTRACHINGADO FAVOR de la tardeee!
En fin, no sé que habrá sucedido con el chico, pero fue un suceso que me dejó pensando..
Esto, porque lo vi, ¿y cuantas personas más lo padecen diario, a todas horas? Cuantas veces le prestamos un poquito de importancia a las personas menos favorecidas?
Ademas, pinche Segurooooo..!!!
El país está mal, muy mal de verdad… ¿pero que hacemos para cambiar eso?
Creo fervientemente que aparte de la corrupción y la pinche clase política que dirige nuestro país, nuestro más grande problema es la cultura… Nuestra cultura política, nuestra cultura como mexicanos.. para muestra queda el chofersito que se aprovechó lo que pudo de la situación. Es verdad que las cosas no van a cambiar de un día para otro, pero también creo que el cambio empieza en uno mismo…
Cortesía de Angelesh
