La vida es un milagro. Hay tantas cosas que se encuentran en el camino de la vida para evitar que cada uno de estos pequeños instantes sucedan que si nos diéramos cuenta de ello, no dejaríamos de estar agradecidos por nuestra vida en cada instante.
Hay momentos que marcan nuestro paso por este planeta, que nos hacen reflexionar la fragilidad y el milagro que nos permite estar vivos. Hace dos semanas el milagro de la vida llego a mi hogar, después de tres pruebas positivas nos enteramos llenos de gozo que un nuevo ser se aproximaba a nuestra familia. Ese momento cambio mi vida en un instante y me recordó por primera vez en mucho tiempo lo que es el milagro de estar vivos.
Los días continuaron y el bebe crecía y los primeros síntomas del embarazo se hacia presentes. La primera visita con el ginecólogo fue rutinaria, exámenes de sangre y muchas preguntas al doctor. El siguiente paso fue la programación del primer ultrasonido, que fue programado para la mañana del viernes pasado. Así, llegamos puntales a la cita del primer ultrasonido de nuestro primer bebe.
El primer ultrasonido
La persona que realizo el ultrasonido no fue un doctor si no una técnica capacitada para realizar dichos estudios. Después de un poco de ansiedad y de un mutis extremo al terminar el ultrasonido por parte de la técnica, esta nos dijo que el doctor nos iba a recibir inmediatamente. Algo estaba mal, yo sabia que no había escucha el latido del corazón de mi bebe, mi esposa lo sabia también. Nuestros corazones estaban a punto de romperse, fue un momento muy difícil.
Después de algunos minutos el doctor llego y confirmo la noticia, el bebe había dejado de crecer en algún momento. El doctor nos explico que era algo muy común ya que uno de cada siete embarazos no llega a término por algún motivo. El doctor también nos dijo que las razones son muchas y muy variadas, lo mas común es algún error en los cromosomas del bebe. También agrego que no buscáramos culpables en nada ni en nadie, son cosas que suceden y que van mas allá de cualquier explicación. Sin embargo la tristeza en nosotros era enorme, no es fácil.
Ese mismo día nos fuimos a nuestra casa, ya no volvimos a nuestro trabajo, la perdida del bebe nos tenia en llanto. El ginecólogo nos recomendó una pequeña cirugía para remover el producto ya que podría volverse un riesgo para la salud de mi esposa. Nosotros no estábamos listos para tomar esa decisión todavía y decidimos esperar a que nos calmáramos para pensar con la cabeza fría. Sin embargo, tampoco estábamos conformes a que un simple ultrasonido dictara el diagnostico final, queríamos una segunda opinión.
Segunda opinión
Ese mismo día por la tarde logramos programar una cita con otro ginecólogo. Nuestras esperanzas eran pocas pero nosotros teníamos que estar completamente seguros que el primer diagnosticó era cierto para poder proceder adecuadamente. Al llegar al consultorio del doctor le explicamos brevemente el caso y este nos dirigió rápidamente a una habitación contigua para realizar un nuevo ultrasonido.
El doctor comenzó a realizar el nuevo ultrasonido y lamentablemente observo lo mismo, lo que ya sabíamos pero queríamos estar 100% seguros. El doctor continuo con el estudio cuando dijo, esperen hay algo mas. El corazón nos latió fuertemente, cuando vimos y escuchamos en la pantalla el fuerte palpitar de un corazón, el latir de la vida. ¡Había otro bebe, son gemelos!
El doctor pudo observar el latido del corazón en repetidas ocasiones, es un verdadero milagro para nosotros. De momento el doctor no puede saber cual es la situación del bebe que aun vive, lo único que se puede hacer de momento es hacer todo lo posible para favorecer el ambiente del bebe y monitorearlo continuamente hasta que podamos saber realmente que es lo que esta pasando.
Esto es un milagro para mi familia y yo se que sus oraciones y sus mejores deseos llegaran a nuestro bebe. De antemano yo se los agradezco profundamente y así mismo se que Dios también se los habrá de agradecer. Muchas gracias.
