2007

Realidad de las Escuelas

maestra.jpgEsta situación me hizo decir…¡Háganme el chingado favor!
Soy profesora de primaria con antigüedad de casi cuatro años en el servicio. Desde que egresé de la escuela normal he permanecido en contacto constante con la precariedad de un enorme porcentaje de escuelas primarias públicas del país, sobretodo aquellas que se encuentran en el área rural. Muchas de éstas no cuentan con los servicios básicos tales como electricidad y agua potable, algunas otras carecen de aulas suficientes, patios cívicos, canchas e inclusive puerta u otro elemento que delimite el terreno escolar (barda, malla).

En el afán de no influir negativamente en el presupuesto familiar de nuestros padres de familia y alumnos, muchos maestros evitamos condicionar el ingreso de los discentes mediante el pago de una cuota monetaria al inicio de clases. Racionamos los útiles escolares gratuitos de manera que éstos alcancen para un ciclo escolar y el inicio del siguiente (es una mentira tajante que los útiles escolares se distribuyan en equidad de tiempo y forma a todas las escuelas, nosotros recibimos a nuestros materiales apenas la semana pasada y estamos en una zona urbana, pero son tantas implicaciones que eso merecería una entrada de blog ) En ocasiones tenemos que organizar actividades extra clase tales como kermesses, bazares o rifas para lograr solventar siquiera las necesidades de mantenimiento de las instalaciones escolares.

Por otro lado, les comento que en el estado de Michoacán (donde vivo) existe un programa llamado PAREIB que consiste en brindar compensaciones económicas a los profesores por permanecer en actividades escolares durante dos horas diarias más del horario establecido y prestar sus servicios en actividades que comprendan el trabajo con padres de familia, ya sea pláticas, elaboración de manualidades y restauración o construcción de determinadas áreas de los planteles escolares. Además durante el ciclo escolar, se recibe un apoyo llamado AGE, que consiste en cinco mil pesos de los cuales la mitad se destina a comprar ciertos materiales para apoyar el mantenimiento y el resto para material de papelería o didáctico.

Pues bien, esta semana nos avisaron que este programa fue suspendido a nuestra escuela y a quince escuelas más de la zona escolar. En pocas palabras, no tenemos ningún recurso económico gubernamental para el sostenimiento de las escuelas. Y en cambio a pesar de los esfuerzos que hemos realizado en ciclos escolares, seguimos teniendo muchas necesidades. Los dos ciclos escolares anteriores gracias al apoyo de los padres de familia pudimos cercar con malla la escuela, construir un patio cívico y poner un pequeño portón.

No me opongo a que el trabajo del profesor incluya también resolver las cuestiones del área económica de las escuelas, sin embargo me indigna sobremanera la actitud desligada de la realidad y dotada de irresponsabilidad política de los senadores de la nación, que han publicitado un spot donde prohíben a los maestros solicitar cooperaciones en las escuelas y con ello prácticamente nos responsabilizan por completo a los profesores de solventar los gastos de las escuelas en materia de restauración de la infraestructura, construcción de nuevos espacios escolares, adquisición de material didáctico distinto a los útiles escolares, material de aseo, equipo deportivo, entre otros muchos que requiere una escuela constantemente. Sobretodo en el rubro de construcción de nuevos espacios tales como sanitarios, canchas deportivas o aulas, creo que es muy complicado.

Para rematar les diré que en mi escuela hay sólo cuatro aulas de las seis que se requieren para una escuela de organización completa, lo que obliga a algunos profesores a cubrir su horario de trabajo vespertinamente. Además vivimos en un área donde el calor es extremoso y no nos permite trabajar adecuadamente con los niños sin tener ventiladores en las aulas. Gracias a la flamante iniciativa del senado, los profesores de la escuela tuvimos que comprar ventiladores de techo para nuestros salones de clase con nuestros raquíticos salarios y como no podemos pedir cooperaciones para colocarlos, seguramente tendremos que pagar también la instalación.
¡Háganme el chingado favor!

Colaboracion de Yuritzi
labanda.jpg

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
20 Comentarios en “Realidad de las Escuelas”