2007

Vigésimo Octavo Domingo del Tiempo Ordinario

maestro_jesus_leproso Este pasado domingo fui a misa después de mucho tiempo de no ir y fue así como me entere que estábamos en el Domingo Vigésimo Octavo del Tiempo Ordinario. Muchos de nosotros somos extremadamente peculiares en cuanto a religión se refiere, especialmente respecto a la Iglesia Católica y anexas.

Todos sabemos los defectos y el negocio que puede representar lucrar con la fe de la gente y muchos de nosotros tenemos la tendencia a invalidar cualquier rastro de fe y confundir la espiritualidad con la religión, que son simplemente dos cosas completamente diferentes. Las religiones y sus iglesias son instituciones totalmente humanas y nunca han sido muy diferentes en cuanto a virtudes y defectos que cualquier otra institución de nuestra historia.

Teniendo en cuenta esto no es de extrañar que muchos dogmas y adoctrinamientos religiosos tengan la tendencia de reconocerse como verdades superiores absolutas que orillan al individuo a ser un miembro permanente de determinada institución religiosa.

Todos conocemos los adoctrinamientos cristianos como pueden ser la creación, la resurrección, la Virgen Maria, la Biblia, etc. Los cautivos de la fe, defenderán ciegamente su fe sin importar razones. Los no cautivos de la fe, razonaran y denegaran todo lo que las doctrinas han enseñado letra por letra. Los dos campos discutirán hasta el fin y ninguno cederá, es realmente difícil cambiar las posturas de un adulto.

Hace muchos años supe que las doctrinas católica y mas concretamente la Biblia, fueron escritas para hombres y mujeres de otros tiempos. Aprendí así mismo que la Biblia esta escrita para ser entendida y analizada en diferentes niveles, para diferentes entendimientos. Todo esto lo pensaba mientras el sacerdote daba su sermón, si estaba en la pendeja.

¿Y todo esto que hace en este blog? Nada concretamente, es la política de este blog de hablar con cierta seriedad en medio de la vorágine de pendejadas que solemos publicar. Mi sugerencia es muy sencilla, expandan sus horizontes no cierren sus ojos a la fe, ni a la razón. Expandan sus perspectivas y de paso compártanlas con nosotros.

Esta entrada se me ocurrió tras la lectura del evangelio del pasado Domingo:

Lucas 17: 11 – 19

Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea,
y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia
y, levantando la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!»
Al verlos, les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes.» Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios.

Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz;
y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano.
Tomó la palabra Jesús y dijo: «¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?
¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?»
Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado.»

Kin 40

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