Pues, después de escribir mi ultimo blog sobre la inminente destrucción del mundo, me decidí a poner mi granito de arena.
Mi misión: Salvar al mundo.
Empecé despertándome temprano con muy buenos ánimos. Mientras estaba en la regadera, vi como lentamente el jabón y shampoo se iban lentamente escurriendo hacia la coladera. Me quede pensando que a pesar de tener mi cuerpo limpio, toda esa mugre probablemente se fue a contaminar algún rió. Chingao! No me desanime y seguí con mi misión. Antes de salir rumbo a la chamba, me quede pensando que al usar mi carro también estaba dándole en la madre a la capa de ozono. Camión? Nel, contaminan mas y ya no llego y la bicicleta ni se diga, no puedo llegar todo sudado porque si esta lejos. Ni pedo, a usar el carro y se la voy a deber para otro día.
Llegando a la chamba, me siento en mi escritorio y al prender mi computadora, me doy cuenta de la computadora con la que trabajo tiene cuatro ventiladores para evitar que se caliente. Ese calor se va a quien sabe donde, pero estoy seguro que no ayuda con el calentamiento global. Y eso es mi computadora nada mas, que tal todos esos aparatos de la oficina, no mames, trabajo a toda madre pero todos los días le parto la madre a la tierra. Mis ánimos están por los suelos pero no me desanimo todavía.
A la hora de la comida me le quedo viendo a mi taco y caramba, todo el ganado para producir tacos a de estar chingando la atmósfera con tanto metano que producen. Ahí si no me molesto tanto por que estaba re bueno el taco. El resto del día en la oficina esta lleno de ocurrencias, desde bajarle al baño hasta tirar una lata a la basura en vez de reciclar. Saliendo de la chamba, me lanzo con mi babe a una librería, un poco desanimado por mi rotundo fracaso y…verga!. Miles de libros que normalmente dan gusto ver, se convierten en imágenes de deforestación. En ese momento, declaro mi prueba “No superada”. Es mas, por fin me eche el pedo que tenia atorado y que no sacaba por miedo de contaminar de alguna forma desconocida. Haganme el chingado favor!
Llegando a mi casa, que también es la suya, me pongo a escribir este blog y mi conclusión sobre mi fracaso es la siguiente. Los humanos estamos tan acostumbrados a contaminar que ya no nos damos cuenta del daño que le estamos haciendo a nuestro mundo. Tirar la basura en su lugar no significa mucho cuando de cualquier manera se va a tirar en otro lugar, que probablemente no sea el lugar ideal. Pero bueno, la esperanza muere al ultimo y mañana será otro día, a ver que tal me va.
