2007

Un invitado inesperado

El gran orgullo de la armada de los Estados Unidos son sin lugar a dudas sus portaviones. Los portaviones clase Kitty Hawk son unos mastodontes de mas de 300 metros de largo, capaces de desarrollar una velocidad superior a los 30 nudos, con una tripulación de mas de 4,500 hombres, con 90 aviones a bordo y un alcancé de 12,000 kilómetros. Por todo esto y mucho mas los portaviones y en especial los Nimitz son la joya de la corona de la armada de los Estados Unidos y como tal son celosamente protegidos.

Cuando un portaviones estadounidense se hace a la mar nunca lo hace solo, siempre lleva consigo la presencia de más de una docena de barcos y submarinos que aseguran el perímetro de protección del portaviones.

Sin embargo en unos recientes ejercicios de la armada estadounidense en Asia cerca de China, el portaviones Kitty Hawk se vio sorprendido cuando un submarino chino de la clase Song emergió de la nada dentro del perímetro de seguridad del portaviones norteamericano. La costosa tecnología de punta del ejercito estadounidense no pudo detectar la presencia del submarino chino que burlo todas las medidas de seguridad establecidas y en algún momento dado estuvo en una posición donde pudo haber lanzado torpedos contra el Kitty Hawk.

Este tipo de notas que no hace tanto ruido son de las cosas que parecen indicarnos que el nuevo siglo esta llamado para una nueva súper potencia en oriente, China. Para los Estados Unidos es un acto bochornoso más, especialmente para el ejército que continúa gastando billones en tecnología para su ejército y que parece no son suficientes para una supremacía militar total.

Via DailyMail

Kin 40

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