Este fin de semana me reuní con una amiga que hace tiempo no veía, la ultima vez que platicamos me dijo que estaba arrepentida de haberse casado, que su marido era un patán, que no lo le hacia caso, y cuando le hacia, la trataba a pura leperada, dice que esta segura de que la engaña. Esta ultima vez la vi radiante, feliz, con un humor extraordinario, supuse que su vida personal había mejorado, y así era, me dijo que nunca en su vida había sentido tal satisfacción, me pareció maravilloso que se reconciliara con su esposo, pero me dijo que la satisfacción no se la estaba dando su marido, sino un señor que conoció en el súper.
Resulta que días antes haciendo sus tediosas compras un caballero se acerco a ella y le dijo que recién se había divorciado, que si podía ayudarlo a escoger entre tantos productos, una cosa llevo a otra, terminaron platicando en un café, dice mi amiga, quien por cierto es muy guapa, que aquel hombre le puso la mano sobre la rodilla y movió los dedos con tal delicadeza que sintió que iba a estallar, mi amiga por pudor, le pidió que quitara la mano, el susodicho resultaba irresistible, pues era un hombre de 42 años, de cuerpo atlético, exageradamente pulcro, con una aroma a loción tan exquisito que tan solo con olerlo provoco un cosquilleo en su entrepierna, ella en el fondo deseaba que siguiera, dice que le dio un beso tan apasionado y su aliento era tan fresco, que no pudo evitar compararlo con el de su esposo que siempre huele a tabaco, esa noche no pudo dormir pensando en él, mientras veía a su marido roncando con la bocota abierta y la panza bajando y subiendo al ritmo de su respiración, mientras ella no dejaba de tener fantasías tan eróticas que provocaron que su temperatura corporal ascendiera en forma acelerada, de tal manera que no pudo dormir hasta que se auto complació, cosa que según ella había hecho muy pocas veces.
A los dos días estaban en un cuarto de hotel, entregados a los placeres mundanos de la carne, según mi amiga el caballero en cuestión la trato como una reina, pero ya estando en la cama le perdió todo el respeto y ella perdió todo el pudor, el cual nunca había perdido, mi amiga no conocía mas hombre que su marido, y después de estar con este caballero se dio cuenta de que jamás había sentido un orgasmo, en todos sus años de casada. ¿No te sientes mal de hacerle esto a tu esposo? Le pregunte intrigada, ella dijo que no, si él no se siente mal de hacérmelo a mi, porque habría de sentirme mal de hacérselo a él, me siento mal de no haberlo hecho antes dijo con una sonrisa picara, y no creas que lo hago por venganza, es por justicia creo tener el mismo derecho que él a disfrutar mi vida y mi sexualidad.
Todo esto viene a lugar por aquello de la igualdad de sexos con todo y la liberación que hemos logrado las mujeres, se sigue pensando que un hombre que liga y engaña es un Casanova, un seductor, un Don Juan, un Ronaldiño metiendo goles, al grado de considerarlo un héroe, ah! pero una mujer que hace lo mismo es una golfa, una perdida, una prostituta, aunque no cobre, los hombres suelen ir por la vida hablando de sus conquistas, las mujeres somos mas discretas, pero es una lógica simple, si un hombre se ha acostado con 10, ni modo que esas 10 nada mas se hayan acostado con él, lo cual es humano y normal, pero mi punto es, que si tu esposo o tu pareja no es tu mejor amigo, ni ha sido tu mejor amante y viceversa, ¿Qué demonios haces en esa relación? Queremos que el país cambie, que el mundo sea un lugar mejor, pero descuidamos la raíz de las relaciones humanas.
Por lo pronto el matrimonio de mi amiga funciona a la perfección, porque ya no hay gritos, reclamos, ni frustraciones, lo único que hay es HARTA HIPOCRESIA. Su marido supone que esa carita feliz, es porque encontró ofertas en el súper.
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