Ayer fue día de la Virgen de Guadalupe. Millones de Mexicanos celebran desde el 12 de diciembre de 1531 cuando la morenita bajo del cielo y le dio a Juan Die… digo, San Juan Diego una imagen de ella misma. Desde ese día, los Mexicanos podemos presumir que tenemos a nuestra Virgencita 100% Mexicana, creamos en ella o no. Su imagen la encontramos en todas partes del mundo y en todo tipo de cosas como murales, calcomanías y últimamente en pulseritas. Yo nunca he sido de los muy creyentes pero en estas fechas, cuando miles y miles de personas se dan la vuelta por la Villa, no dejo de sorprenderme de la fe que los mueve. Año tras año, gente de todo el mundo va a cantarle las mañanitas y mas que nada a darle gracias por la ayuda que según ellos les dio. Ahora si que cada quien.
Eso si, me caga la gente que va a pedirle cosas sin merecerlo. Esos que se la viven de desmadrozos y huevones y que esperan que las cosas les caigan del cielo. Por ejemplo ayer vi a un pinche pedote en la tele que le iba a pedir a Lupita que le ayudara a dejar de tomar. Que tiene de malo eso? Pues que el cabrón estaba hasta la madre de alcohol cuando lo entrevistaron. Haganme el chingado favor! Yo en lo personal también conozco a muchos que se la pasan rezando pa’ que les llegue una fortuna sin tener que mover un pinche dedo. No hay que abusar, ni de los santos. De repente me acorde de la película de “Santitos”, si no la han visto les recomiendo que la vean.
En fin, que chido que una tradición como la del día de la Virgen de Guadalupe una al pueblo Mexicano, de jodida una vez al año. Y aunque muchos dudemos de el verdadero origen de la Virgen, no podemos negar que el poder que tiene esta cabron. Por lo mismo, no podemos quitarles a sus creyentes la ilusión de visitarla año tras año. Además, que tan malo puede ser que le de tanta fe y esperanza a los mas necesitados?
