Ahora que se acerca el fin del 2007 no me queda mas que cagarme de la risa de todos aquellos que por ahí predicaron que el mundo se iba a acabar este año. Me cago mas de risa de todos que se la pasaron rezando y llorando por que se la creyeron. Y es que se me hace ridículo que la gente se preocupe tanto por eso si todos sabemos al final de cuentas que el mundo SI se va a acabar. Algún día en algún año nuestra querida madre tierra va a estirar la pata y no hay nada que podamos hacer al respecto. Por eso ni llorar es bueno. Pienso que si queremos hacer algo al respecto lo único que vamos a hacer es demorar el fin del mundo y si se puede pues hay que echarle ganas.
Si ustedes son personas que en vez de llorar lees gusta hacer algo al respecto, quiero compartir un tema en especial que me llama mucho la atención y que puede ser una alerta pa’ ponernos las pilas. Albert Einstein dijo alguna vez…
“Si desaparecieran todas las abejas, a la especie humana no le quedarían más de cuatro años de vida”
Y que creen, las abejas están desapareciendo. Nadie sabe por que y como solucionar el problema. Échense ese pinche trompo al dedo. Les dejo este texto que tome de este blog.
Algo causa que las abejas desaparezcan por millones sin dejar rastro. Está diezmando las poblaciones de abejas de Estados Unidos desde California hasta Florida, devastando el 90% de las colonias en algunas zonas. La desaparición de las abejas supone una seria amenaza para la polinización de los cultivos, cuyo valor se estima en 14.000 millones de dólares. A falta de una explicación razonable de sus causas, se la conoce como el problema del colapso de las colonias (CCD) o el síndrome de las abejas que desaparecen. Empezó a manifestarse en octubre de 2006, pero algunos apicultores comenzaron a ver cómo sus colonias menguaban hace casi dos años.
El apicultor de Pennsylvania Dave Hackenberg fue el primero en informar sobre este suceso cuando, en octubre de 2006, envió abejas a una granja de Florida para que polinizaran los cultivos. En circunstancias normales, los insectos vuelven a sus colmenas una vez que terminan su tarea, pero esta vez fue diferente: “Vine a recoger 400 colonias y me encontré con que las abejas simplemente habían desaparecido. No había ejemplares muertos, tampoco había abejas en el suelo, tan sólo cajas vacías. En los casi 50 años que llevo como apicultor es la primera vez que veo algo así”.
Desde entonces, el CCD se ha extendido por 27 estados y ha destruido cientos de miles de colonias, afectando por igual a las fijas y a las que se transportan para las labores de polinización. Hackenberg perdió casi 1.900 de sus 2.900 colmenas y tuvo que importar seis millones de abejas desde Australia. Las pérdidas para otros apicultores llegan al 90% de sus colmenas.
Los investigadores están tratando de encontrar alguna respuesta a lo que causa que las abejas abandonen sus colmenas y desaparezcan. Esta epidemia podría poner en un serio aprieto a fruticultores y agricultores que dependen de la polinización de sus cosechas por parte de estos insectos. Según Maryann Frazier, entomóloga de la Universidad Estatal de Pennsylvania, “mucha gente considera que las abejas son importantes sólo por la miel que producen, pero son muchísimo más importantes como polinizadoras”.
A mi me esta cargando la chingada por haber matado a una abejita cuando era niño. Estaba en Cuernavaca y me senté en la pobre abeja, eso si, la cabrona me encajo el aguijón en la nalga derecha y a como me dolió. Pero después de conocer este gran problema ya no voy a vengarme con ninguna de sus primas. Si ustedes son los pegan el grito cuando ven a una abeja y gritan “Mátala, mátala” Haganme el chingado favor de pensarlo dos veces, el mundo esta en sus manos.
