2008

Historias de la Gran Tenochtitlan

Como muchos de ustedes, soy de esos numerosos espíritus nacidos en la gran Tenochtitlán lo cual implica degustar de al menos 1 hora diaria de tráfico achatando aún mas mis “aspirinescas” e impresentables nalgas.

Esto no sería problema, (pues han de saber que uso una cartera bien rechoncha y una libretilla de apuntes en la otra bolsa a modo de prótesis nalgarias), sino fuera por la monserga de tener que lidiar paciente y sufridamente los delicados modos de nuestros estimados conciudadanos operadores de unidades de transporte público.

Anteayer, para no ir mas lejos, me tocó ver un típico agandalle de uno de estos malparidos a un particular. Obviamente la parte mas pensante fué también la más prudente y todo quedó en que el Microbusero se sintió el “macho alfa” de la manada y el particular mentó su madre sin que el otro se enterara, claro está. Para muestra un botón. (ojo con la distinguida dama “wannabe-chacharpa” defensora de los derechos microbuseros parapetada en el escalón del micro… lo demás es justicia divina…)

Y como me caga hablar de problemas sin aportar soluciones, ahí le dejo este útil y práctico manual de supervivencia a una pelea callejera.

Cortesía de EL PIPIRIPAO

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