2008

Sombra aquí, sombra allá

Hoy fue uno de esos días cuando uno se levanta a toda madre. Es mas, hasta me andaba por llegar a la chamba ya que traigo por ahí varios proyectos que si me entusiasma empezar. El viaje rumbo a la chamba no es de mas de 20 minutos, el pedo como siempre son los pinches semáforos. Hoy me toco pararme en cada uno de ellos y todo por pensarla dos veces en el primer semáforo y no pasarme el amarillo. En fin, me paro en chinga y por el espejo retrovisor veo que viene una carro a madres y con pocas ganas de frenarse. No lo puedo negar, me cague. Afortunadamente se dio cuenta y freno justo a tiempo y a pocos centímetros de mi coche. Después de verle su jeta y darme cuenta de que también se espanto, continuo haciendo lo que la distrajo desde un principio… terminar de maquillarse. Y claro, se me salio la clásica mentada de madre de todo buen conductor, “Pinche vieja”. Luz verde y seguí mi camino hasta ser detenido por el siguiente alto. Ahora si la seño del coche de atrás se detuvo a tiempo pero siguió con el pinche maquillaje, no pude evitar mi segundo “Pinche vieja”. En ese mismo momento volteo a mi derecha y veo a otra ‘ñora maquillándose también. En chinga volteo a la izquierda y que creen, la chava de a lado también se estaba maquillando. Para no hacerles muy larga la historia, en el transcurso del viaje me tope como con siete mujeres haciendo lo mismo! Haganme el chingado favor!

La verdad de las cosas es que me viene valiendo madre que se maquillen en su coche, pero cuando me ponen en peligro de terminar como puré de mango es cuando si les tengo mentar la madre. Nosotros los que si nos despertamos temprano y nos arreglamos en nuestros hogares somos los que terminamos con el madrazo en la defensa y con los calzones fumigados del pedo que nos sacan.

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