Como ya les había contado, fui a pasar año nuevo en Torreón. La fiesta pintaba muy bien ya que iba a ser una fiesta totalmente familiar en un salón de fiestas muy chingon. Y como toda buena fiesta de año nuevo, el alcohol no falto. Los chavos armábamos el desmadre y los mas grandes se quejaban del desmadre. Pero desafortunadamente la fiesta se termino temprano por que unos primos se agarraron a madrazos. Otros primos separamos el pedo antes de que pasara a mayores pero el griterío, las lagrimas y la mentadas de madres no hubo ni quien las controlaran. Todo mundo termino peleado con todo el mundo. El día siguiente, antes de agarrar el camión de regreso, me puse a pensar que ojala el resto del año no pintara igual de violento… Una vez mas estoy equivocado.
El 2008 creo que este a sido uno de los años mas violentos que recuerde en México y apenas van 21 días. Ya nos estamos acostumbrando a escuchar por las noticias que se encuentran cuerpos torturados, baleados y para terminarla de chingar decapitados. Pero lo que se me hace de lo peor y lo mas bajo, es tener que enterarnos que hasta a los niños de las victimas les dan matarile. Háganme el chingado favor! Las noticias se enfocan en Tijuana (por buenas razones) pero no se puede dejar de ver en cada uno de los estados lo que esta pasando. Parece que los Mexicanos nos estamos acostumbrando a vivir en medio de violencia.
Seriamos muy ingenuos decir que la culpa es del narcotráfico, esa palabra la usan mucho los medios. Pero la verdad el enemigo es una descomposición general la sociedad en la que vivimos. Digamos que es un enemigo invisible. Ese enemigo se forma a causa de políticos y lideres sindicales tranza, Juniors que toman y venden drogas por que tienen la facilidad de hacerlo, o pobres que por falta de oportunidades se van por la fácil y optan por unirse a carteles. Me puedo seguir pero creo que me di a entender.
En mi muy humilde y a la mejor ingenua forma de pensar, creo que todo empieza en el hogar. Si en la familia no hay unidad o apoyo que chingados podemos esperar.
