Los circos tiene un encanto muy especial desde la carpa, las butacas, los payasos, las palomitas, los animales, y si a esto le agregas un toque de arte, música en vivo y un estilo frances old school tienes como resultado un espectáculo totalmente diferente y muy completo.
A mi me toco ver el Cirque du Soleil este fin en Monterrey, y pues de entraba iba un poco de malas porque me baje del taxi 13 cuadras antes de la entrada y tuve que caminarlas en zapatos de pico y en el frio, pero si llegue a tiempo, no tan a tiempo para comprar palomitas pero a tiempo para no perderme el comienzo. El Cirque du Soleil como muchos saben, tiene varios shows con diferentes temáticas cada uno, a mi me toco ver Quidam, y para ser sincera en un principio tenía mis dudas sobre si me gustaría, iba un poco a ciegas y medio me comentaron de que se trataba dos minutos antes de empezar la función. Me contaron que era la historia de una niña que tenía problemas con sus papas y un payaso que la ayudaba a olvidarse de sus conflictos algo así, yo pensé “valiendo, que weba!” además de que la carpa por fuera parece la de cualquier otro circo y las butacas estaban duras y extra chicas, pero como ya estaba ahí pues le llegue. Después de que apagaron las luces lo primero que veo es lo que me habían contado, papá y mamá sentados en unas sillas con cara de me cag*s y una niña en el piso con un sombrerito mamón cantando algo en frances que me imagino decía algo así como “estoy muy triste, mis papas pelean”, ah! y un payaso merodeando que no entendí cual era su función. Reafirme para mis adentros que weba. En eso de repente escucho un trueno fuertísimo y veo venir a lo lejos un hombre de guantes blancos en gabardina verde sin cabeza y con sombrilla en mano, todo al mismo tiempo que la música comenzaba a levantar, después le siguieron toda clase de personajes surrealistas en un espectáculo totalmente artístico, divertido y emocional, realmente no se que me gusto más, hubo toda clase de malabares, bailes, actos cómicos, participación del público, de lo mejor, lo recomiendo cien por ciento.
Tengo que agregar que pensé que iba a estar hasta el tronco de gente, pero la verdad el flujo de personas estuvo moderado, había suficientes bancas, baños, puestesitos, todo muy a gusto, sin embargo no pude evitar notar que había otra pequeña zona apartada del resto de los mortales, un espacio tipo lounge con baresito que después me entere que era para la gente que adquirió por una módica cantidad un pase VIP, que aparte de reservar asientos en las primeras filas te daba derecho a llegar una hora antes a comer y beber en el lounge y al final te daban un souvenir especial… no me jodas! las butacas de enfrente era exactamente iguales a las del resto de la carpa, igual de duras e igual de chiquitas, el lounge no era techado ni te protegía de las inclemencias del tiempo, el souvenir especial era un articulo cualquiera de la tienda de recuerdos y por ultimo, quien va a pistear al circo? hazme el chingado favor! no pueden estar dos horas sin tomar y después irse a un bar a embriagarse como Dios manda.
No tengo nada en contra de los accesos VIP que en determinado momento pueden ser muy útiles, pero creo que hay que saber cuando vale la pena ocupar nuestro dinero en uno, por ejemplo en esta ocasión si creo que fue demasiado esnobismo, no me imagino que clase de zoquete fantoche se compro un pase VIP para estar aplastado casi enfrente del escenario al alcance de los payasos y para tomarse 1 miserable wiskhy en el intermedio, eso si, separado de la raza por una bandita de plástico, neta no chinguen!
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