Me encuentro disfrutando una botella de agua que alguna embotelladora de Coca-Cola tuvo a bien de pasar por chingocientos mil filtros para mi deleite y mi “salud”. Mientras le doy un trago a mi botellita de plástico me viene a la mente la historia del Dr. Emoto y sus experimentos con el agua.
En 1994 Emoto tomó unas muestras de agua de una fuente de agua pura en Japón, congeló unas pocas gotas y las examinó bajo un microscopio electrónico y las fotografió. Las fotografías mostraron hermosos hexágonos cristalinos parecidos a copos de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas no era un hermoso hexágono sino una forma desestructurada. Es como si el agua fuera sensible al entorno donde se halla. (Enlace)
La hipótesis del Dr. Emoto es que el agua es sensible a los pensamientos, las emociones y reacciona como un ser vivo dependiendo del mensaje o sentimiento que se le aplique.
Así las cosas no es de extrañar que como cualquier idea es un buen pretexto para hacer negocio, resulta que existe una marca de agua embotellada llamada “aqua mantra”. La idea es que ahora te venden agua “energizada” en una botella muy coqueta que en su exterior tiene mensajes bonitos como los siguientes: “I am Healthy”, “I am Loved” o “I am Lucky”.

Basados en la hipótesis de que el agua absorbe y se transforma con los mensajes de la botellita y cuando tú te la bebas gozaras de esos beneficios. ¿Como ven? Háganme el chingado favor.
Me parece muy interesante el trabajo del Dr. Emoto pero me resulta un tanto desafortunado este tipo “innovaciones” absurdas, tan facil como agarrar una pluma y escribir en el vaso o botella de agua el mensaje que queramos. Pero no, tenemos que comprar el agua que ya esta convenientemente dispuesta para darnos salud, dinero y amor… chingao, lo cierto es que hay quien la compre.
