¡Los mexicanos siempre dejamos huella! Por el momento estoy “estudiando” en Praga, Republica Checa (no Prada como dice un amigo =P), y resulta ser que el primer día que llegue salimos a degustar las ricas cervezas checas y pues también por que no, echar un ojo a las preciosas mujeres de la región y lo primero que me encuentro en la puerta de entrada del bar es la típica firma del mexicano. ¡Me sentí casi como en mi rancho!

Cortesía de Fallo
