2008

El apodo y otros motes

Nuestros padres, o los que ya son padres, saben de la ilusión que es esperar a un bebe, y todo lo que la dulce espera conlleva, entre esos preparativos esta el escoger el nombre, algunos se van por los clásicos y sencillos Manuel, Cesar, Viviana, Blanca, etc. otros le buscan con mas enjundia y les ponen nombres que ni ellos pueden pronunciar, el colmo de esto, es que al crecer, todo el esfuerzo de buscar un nombre se viene abajo, porque todos acabamos por tener un diminutivo, o un apodo, ¿que les parece esta lista de apodos? Espero que nadie se sienta identificado:

-El Corcholata, si no esta en el piso, esta en la botella
-El Aguja, de un lado pica y del otro lo ensartan
-La Alacrana, se defiende con la cola
-La Ecuación, esta llena de operaciones
-El Pozole, esta lleno de granos
-El Calambre, cuando se va es un alivio
-La Pijama, nada mas se usa para acostarse
-El Caracol, cornudo, arrastrado y baboso
-El Carbón, sino te quema, te ensucia
-El Cesarea, nunca ha visto una vagina, ni cuando nació
-El Chicle, nadie lo traga
-La fosforito, la frotan y pierde la cabeza
-El Gimnasio, es bueno, pero cansa
-El Leon, es el rey de los animales
-La Luna, anda de cuarto en cuarto, hasta que quedo llena
-La Palmera, se le trepan todos los monos
-El Tampón, esta en el mejor lugar, pero en el peor momento
-La Timbre, la tocan todos, menos el dueño
-La Media, abre la boca para meter la pata
-La Dálmata, por perra y manchada

A mí en la secundaria me decían La Monja, supongo que era porque siempre traje la falda debajo de la rodilla y nunca me doblaba las calcetas, en mi caso mis padres se esforzaron por ponerme un nombre (no es Susana) que significara todo lo que mi llegada representaba, y todo para que acabaran diciéndome Gusanita. Ni hablar.

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