Me caga ir al dentista. No es por los nervios o por el dolor, ni siquiera el pinche ruidito que hacen todas las herramientas del dentista. Lo que me caga de ir al dentista es que siempre salgo regañado. Una cosa es que nos regañen nuestros padres o los abuelos, es mas hasta nuestras parejas nos pueden regañar… pero el pinche dentista? Haganme el chingado favor!
Lo tengo que admitir, nada mas voy al dentista cuando alguien me lleva y ayer me chinge. Una vez ahí como muchos de ustedes ya saben, la espera en la recepción es de la chingada. Te ponen a ver puros programas pendejos en la tele y las revistas que tienen son las clásicas revistas para las viejas con artículos como “15 recetas para volver a tu hombre una puta en la cama” y mamadas así. Por fin me pasaron y justo cuando me terminaba de acomodar en el sillón entro la “Doc” . Los pedos no tardaron en empezar, la doctora me pregunto cuando era la ultima vez que me daba la vuelta por ahí a lo que le conteste que como seis meses. No pensé que fuera una pregunta de mucha importancia pero cuando se entero por mi expediente que ya casi cumplía el año sin ir empezó la cagada. Me tuve que aventar el sermón de siempre de porque es importante ir al dentista y madres por el estilo. En fin, empezó a hacer lo que sea que hacen con las mil madres que te meten a la boca y surgió otra pregunta. Por cierto, como chingados quieren que conteste a sus preguntas cuando tienes una pinche manguera en el hocico? Ella me pregunto que si usaba hilo dental frecuentemente (le quería contestar otra cosa relacionada con otro tipo de hilos dentales pero me aguante las ganas y la risa) como pude le conteste que ahuevo. Gran error, me dijo que ella sabia que no era cierto porque me estaban sangrando fácilmente las encías. ‘che vieja, no se le escapo ninguna. Me avente mi segundo sermón del día. En ese momento empecé a sentir su mala vibra porque valiendole madres, me empezó a salpicar mis babas en la cara con una clase de pistola de aire, hasta tuve que cerrar los ojos. Total, después de los regaños y sermones salio la dentista una rato a revisar mis radiografías y yo me fui a enjuagar la boca y la cara de la salpicada de babas. Cuando regreso me dio las malas noticias, y que creen, ya me cargo la chingada con las muelas del juicio. Puta madre, se me olvido sacarme las pinches muelas del juicio! Carajo, me puse a pensar que ya tenia un par de años que me lo habían dicho pero por pendejo y por falta de lana siempre lo pospuse. Total, ahora por picármela mucho se me van a tener que quitar las dos al mismo tiempo. Me amenazo que si no lo hago pronto se me van a chingar las otras muelas y las puedo perder. Chingao! Regañado, babeado y enjuiciado, me caga ir al dentista!
