Los músicos sin talento pero con hambre de dinero no escatiman ni un segundo en tomar cualquier canción ya famosa para ver si pueden saltar a la fama ellos también, esto lo he visto generalmente en aquellos “músicos” que pertenecen al género de lo popular y el resultado, para mi gusto, siempre es catastrófico, burlesco e irritante, sobre todo cuando deforman una canción que forma parte de nuestras favoritas, pero esto es el colmo.
El pobre y horabilísimo Beethoven ha de estar revolcándose en su tumba
Haganme el chingado favor!
Cortesía de Regina
