2008

No le crean a los Beatles

Por ahí me pidieron que comentara sobre el amor. No soy ningún Freud o Kinsey pero me voy a hacer de valiente aunque sea un pinche tema bien complicado. Y eso se los dice un guey que le llego como 15 veces a la misma chava en la primaria. Uta’ me traía loco y me imagino que a ella la volví loca por mi pinche insistencia que solo se compara a la de un sicópata. Años después, recuerdo ese primer amor y me quedo pesando que realmente el amor es ciego ya que nunca note que era una mamona de mierda, que me trato de la chingada y que ahora que ya tengo mi buena edad no la aguantaría ni un puto café. Pero los amores de la infancia son pan comido comparados con los de la adolescencia. Ahí es cuando el amor se confunde con las calenturas. El amor se convierte en la necesidad de apretar un par de tetas, en pocas palabras, todos nos convertimos en unos pinches hornos. Lo bueno es que ahí la mayoría aprendimos lo que es un buena “Manuela” porque si no… Claro eso es si no crecieron como unos vecinos Panistas que yo tenia. Los hijos de ese matrimonio pensaban que a los bebes los traía la cigüeña y que Eva salio de la costilla de Adán. Hazme el chingado favor! Creo que hablar de netas con mis padres sobre la sexualidad me ayudo a librar esa etapa bien chido one Tehuacan. Muchas amistades se terminaron casando, por amor aunque no lo crean. Se me hace medio pendejo pensar que a su corta edad, ellos presumían de que ya sabían todo del amor. Creo que todos menos una pareja que se casaron a esa edad ya van como en su segundo o tercer matrimonio. Volviendo al tema, de lo que nadie se libra a esa edad de calenturas y amores ficticios es de los pinches putos corazones rotos. Nunca falla que después de que te arrancan el corazón, te lo pisotean, le escupen y lo tiran a la basura, siempre quieren ser amigas. Hazme el chingado favor! Aunque en el momento se sufre un chingo uno aprende a amar no con solo con el corazón si no con la cabeza también. Y justo a tiempo por que después de la adolescencia todo es bien chingon. Ya uno entra a la edad en la que no te tardas una puta semana para tomar a alguien de la mano. No tienes que conocer a los cabrones de los suegros para sacarle un beso de los buenos. No tienes que gastar en cena, cine y las pinches palomitas para una buena manoseada. Y lo mejor es que no tienes que jurar amor eterno o comprar anillos de promesa para ensabanarte con alguien. Ahuevo! Ya sea en la universidad, en la chamba o donde ustedes quieran, es de poca madre ya que por primera vez uno se ama a si mismo. Después de aprender a amarte ya puedes amar a lo que se te hinche el huevo. Puede ser tu pareja, tu familia, tu partido político, tu música, tu mascota, tu soledad, tus viajes, tu independencia, tu país, tu Dios, tu chamba, tu equipo de futbol, la peda, los cuates, tu pinche blog…

Claro, esta es solo la opinión muy personal de su servilletas y cada quien escribe su propia historia. Cada quien tiene su propia interpretación y muchas veces el amor no es sinónimo de felicidad. Y por eso digo que el amor es un pinche tema bien complicado, no le crean a los Beatles.

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