2008

¿Quién es la mamá y quién el papá?

Homofóbico no soy, gozo de la simpatía y amistad de varios homosexuales, incluso de algunos que todavía no salen del armario, eso a pesar de que soy un sangrón de primera, hago esta aclaración porque las siguientes líneas, presiento, harán que más de uno quiera lapidarme.
Platicando acerca de la Ley de Convivencia, decía yo que no la conozco, pero que estoy de acuerdo en que se proteja a la persona que da algunos años de su vida compartiéndola con otra y de esta manera adquiera derechos y obligaciones con motivo de dicha convivencia, sabemos que en un principio iba dirigida exclusivamente a los homosexuales, afortunadamente se amplió a todas aquellas personas que sin ser homosexuales también tienen un vinculo y comparten de alguna manera su vida.
Una cosa lleva a la otra y me preguntaron a bocajarro sí igualmente estaría a favor de la adopción por parte de parejas homosexuales. No.
No estoy de acuerdo, pues si bien es cierto la sociedad de cierta manera se ha acostumbrado o ha aceptado la convivencia homosexual, no así a una familia homosexual, entonces tanto los padres como el hijo serían (y son) mayormente discriminados y el desarrollo familiar se vería seriamente menguado ante este hecho real. Este sería mi argumento objetivo.
Mí argumento subjetivo obviamente se basa en la experiencia personal. Y de los amigos homosexuales, y los no amigos también, sé que la gran mayoría padecen de depresión; alcoholismo y en pocos casos, drogadicción como consecuencia de dicha depresión, y la causa originadora de esta depresión es precisamente la discriminación y marginación que sufren todavía, es cierto que la sociedad se ha acostumbrado a su convivencia, pero muchos todavía no toleran ver a una pareja homosexual acariciándose en publico, así sufren por ejemplo la discriminación en el trabajo y en todos lados, incluso han tenido que recurrir a formar sus propios lugares de diversión.
También es sabido que la mayoría de pederastas son homosexuales que ven en los niños una forma de saciar un deseo sin la necesidad de que alguien mas lo sepa, pues la inocencia o el miedo hace que los niños guarden su secreto.
Y que decir de la confusión que tendría el hijo, los niños son muy sinceros y lo son hasta llegar a la crueldad.
Por otra parte la desventaja que tendrían, haría mas difícil su papel de padres, la desventaja por tener que luchar contra la discriminación, los señalamientos, la intolerancia, y demás etcéteras hace inviable, para mí, pensar siquiera que en un futuro cercano exista la posibilidad de la adopción entre parejas homosexuales.
No dudo que haya algunas parejas que tengan esa capacidad, pero mientras no sea la mayoría, no debe legislarse por unos pocos solamente.
Imagínense cuando le pregunten al niño ¿quién es la mamá y quién el papá? Háganme el Chingado Favor.

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
379 Comentarios en “¿Quién es la mamá y quién el papá?”