2008

Sex and the City

En la vida del hombre, siempre existirán momentos en los que vamos a tocar fondo por culpa de ellas. A muchos les va a pasar mas de una vez. Específicamente hablando, me refiero a esos pinches sacrificios que tenemos que hacer para poder dormir acompañado de una bella dama. Chingada madre, como calan a veces esos sacrificios pero ahí vamos siempre de pendejos. Y bueno, pos’ a su servilleta le toco vivir uno de esos sacrificios hace unos cuantos días cuando me llevaron a ver la película de Sex and the City.

Pinche Chilakil! No que tu te la tiras de mucho de que nada mas vez cine de arte o Independiente…” Chingao esa me calo cuando me la dijeron.

Ahora, no crean que me rendí tan fácilmente, busque un chingo de excusas para librarla. Hasta le sugerí a mi “babe” que fuera con esas amigas que me caen en los huevos pero se me hace que las muy cabronas la mandaron a la chingada nada mas pa’ joderme la existencia.

No mames Chilakil , eres bien pinche Mandil” Puta madre, esa también calo.

Cuando entre a la sala de cine no puede mas que fijarme en todas las mujeres ansiosas porque empezara la película. También note a todos los infelices como yo que no podían contener la cara de “Ya nos llevo la chingada”. De por si ir a una función llena es incomodo, ahora imagínense cuando el 90% son pura viejas.

Chilakil, a mi me toca ir pasado mañana, que tal esta?” De la chingada, pobre de ti carnal.

Los primero 20 minutos de la película son los mas ridículos que he visto en mucho tiempo. Puro pinche materialismo pendejo al mas no poder. Lo mejor es cuando la protagonista se va a casar y el guey la deja plantada. Como tres de nosotros nos cagamos de la risa pero las miradas de “que poca madre cabron” de todas ellas nos callaron rápidamente. Después de eso, otra pinche hora de nada, y todo para que en 10 putos minutos volvieran a andar estos cabrones y vivieran felices por el resto de sus vidas? Hazme el chingado favor!

Se preguntaran porque escribo esto? Para avisarles a todos ustedes queridos amigos que mejor corran, escóndanse, salgan del país, finjan enfermedades, satúrense de trabajo, ponchen las llantas de sus vehículos, vayan al oculista pa’ que les dilaten sus pupilas, invéntense un cumpleaños, quédense sin dinero y si nada de esto funciona truenen y vuelvan a andar cuando quiten la película… Por el amor de Dios o de quien chingados crean, ahórrense la pinche humillación que su servilletas va a sufrir por el resto de sus días. Chingao!

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