2008

Los Yucatecos… Y su peculiar forma de hablar

Resulta claro que es bastante peculiar la manera en que nos expresamos los yucatecos. Y si bien utilizamos algunas palabras incorrectas o amañadas, muchas de ellas, la mayoría, son de una exactitud inigualable.

Sin embargo el yucateco no pronuncia mal, pronuncia re-mal, en todas las clases sociales, pobres y ricos hablan y dicen igual; de entrada, para poder entender a un yucateco hay algunas reglas básicas a seguir:

1° Las ‘Equis’ suenan como ‘SH’
2 Las ‘Hache’ sí suenan… como ‘j’
3º. La ‘ñ’ intermedia de las palabras hay que eliminarla y sustituirla por ‘ni’, es decir, que en vez de decir ‘niño’, ‘caña’ o ‘pañal’, hay que pronunciar ‘ninio’, ‘cania’ o ‘panial’. Bueno, es tan grande la confusión que mi hijo me preguntó el otro día por un pariente nuestro, si su nombre era Antonio o Antoño.
4º. Todas las palabras que lleven ‘ll’ intermedia hay que eliminarla y sustituirla por…¡nada!, es decir, que en vez de decir ‘tortilla’, ‘parrilla’ o ’silla’, se deberá decir ‘tortía’, ‘parría’ y ’sía’ (’fui a cenar unos tacos a La Parría, me senté en una sía y comí mucha tortía’ sería totalmente entendible…)
5º. Peeeeero muy al contrario, a todas las palabras que no llevan la ‘ll’ pero tengan el diptongo ‘ia’, hay que hacerlas merecedoras de ese privilegio, es decir, que en vez de decir ’sandía’, ‘había’ o ’sabía’, se pronunciará ’sandilla’, ‘habilla’ o ’sabilla’ (’…no sabilla que habilla refresco de sandilla…’)
6º. A las palabras que terminan con ‘N’, ¿para qué darles esa terrible molestia?, ¡a cambiarlas por ‘M’ se ha dicho! y así, son famosos los que viven en la Colonia Alemam, se bañan con jabom, toman su camióm y les gusta el agua de limóm.
7º. Cuando se quiera pedirle dinero o algo a alguien hay que decir ‘¿te presto $10 pesos?’. Difícil de entender, ¡imagínense el trabajo que me da explicarlo en letras!, pero hagamos el intento.
Vamos a suponer que yo tengo una fiesta muy elegante hoy en la noche y no tengo un vestido adecuado para ponerme; voy a casa de mi hermana, cuyo guardarropa es muy completo y para pedirle que me facilite un vestido tendría que decirle ‘¿te presto ese vestido negro?’ ¡¡¡¡hhhhuuuuaaayyyy!!!!, complicado pero muy cierto.
8º. A la hora de nombrar los números, nunca hacerlo de manera completa, es decir, que en vez de contar normalmente, deberemos decir setenticinco, trentisiete, noventidos, etc. ¿complicado también? No tanto, cuestión de práctica.

Así mismo, existe una inmensa lista de palabras que usamos solo aquí en Yucatán y que hacen que los huaches nos vean como auténticos bichos raros, porque para ellos no son de uso común; usamos palabras mayas mezcladas con el español en nuestro vocabulario que son tan exactas que se necesitaría toda una frase, bastante más larga, para expresar la misma idea en español y usamos también algunas otras que jamás se han oído en otro lado.

Investigando con ahínco, encontré que la mayoría de esas palabras existen en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española; en resumen y siguiendo con la investigación, llegué a la conclusión que esas palabras son de un español algo antiguo, pero perfectamente correctas (casi todas, porque algunas… ¡huay!).

Palabras tan desconocidas para otros mexicanos como ‘achocar’, ‘chola’ o ‘enchumbado’, existen y son perfectamente correctas. De ninguna manera imagino la vida diciendo algo diferente que ‘anolar’ un dulce o un hielo. ‘Anolar’ es una palabra perfecta que define mejor todavía lo que sucede con un caramelo en la boca; se deshace poco a poco con la acción de la lengua y la saliva.
Los huaches chupan sus dulces, nosotros, ¡los anolamos!

Majarse un dedo sería terrible en otro lugar de la República pues en ningún hospital nos atenderían sin dar una larga explicación o decir, ¡me machuqué!, ¿qué es eso de machuqué? hasta es altisonante, en cambio majarse es música para los oídos. Y de ahí en adelante deriva en otras expresiones, ‘máaare salí majado en el negocio’

Las divinas gorditas en vez de aumentar de peso, ‘hermosean’ y las banquetas de las calles se convierten en ‘escarpas’ en nuestra ciudad. Los niños en las escuelas sacan punta con un ‘tajador’, borran sus cuadernos con un ‘borrador’ (no con una goma, ¿qué es eso?) y guardan sus libros en el ‘bulto’. A veces, los ‘cordones’ de sus zapatos se desamarran.

Obviamente hay cada aberración al hablar que a veces da pena ajena, como cuando oímos a alguien preguntar, -’¿Cuántos días hiciste en Miami?’- ¡¡¿¿hiciste??!!
Muy clásico es oír el -’Está gustando’- ¡¡¿¿gustando??!! (traducción yucateca: gustar significa ver algún programa en la televisión o una película en el cine). -’Me quité a las siete’- (o sea, me fui a las siete) -’Me guardé del sol’- ¡¡¿¿me guardé??!!

‘Negociante’ es una palabra que usa el yucateco para cualquier cosa cuyo nombre no recuerda en ese momento, por ejemplo, -’Pásame ese negociante’- o -’Enciende ese negociante’-, y por supuesto, con la consabida degeneración de género, ‘la negocianta’ y también convirtiéndolo en verbo, -’negocéame el cierre por favor’-.
Hay una que me encanta y es una frase burlona cuando alguien va a ir a visitar a su mamá, se le dice, -’¿Vas a hacer chu-chú?’- (traducción yucateca: hacer chu-chú es tomar leche del pecho materno y en Yucatán, el pecho femenino es conocido como chu-chú, lo que vendrían siendo las populares chichis en el centro del país).

De la misma manera, y eso si lo aclaro, no es crítica, al contrario, los yucatecos hemos hecho parte de nuestro lenguaje muchas palabras mayas. La maya, es una lengua preciosa, sonora, que afortunadamente se conserva mas que muchas otras en el país.
He aquí algunos ejemplos de palabras mayas que usamos ya de manera cotidiana y que, en muchos casos, no podríamos explicar de otra manera.

* Bobox: ‘Me duele mi bobox’ (traducción: cóccix o cóxis, ¡qué palabra tan fea!, me quedo con bobox)
* Cabax: ‘Cómete tu fríjol cabax’ (traducción: con grano y caldo, hecho de manera simple). Ha degenerado en algo mal hecho, a la carrera, por ejemplo, ‘ese trabajo te quedó muy cabax’.
* Chop: ‘Ese hombre está chop’ o ‘Huay, ya me hiciste chop’ (traducción: le falta un ojo o le ‘picaste’ el ojo). Ha degenerado en ‘chop calle’, o sea, calle cerrada.
* Chiuó: ‘Huay, mira ese chiuó’ (traducción: tarántula). Ha degenerado cuando se aplica a mujeres muy feas y no necesita mayor explicación decir: ‘Juanita parece un chiuó’.
* Ch’oocnac: ‘Tengo ch’oocnac’ (traducción: dolor intestinal, cólico. Los huaches dirían ‘tengo retortijones manitooooo’)
* Chuc: ‘Hacer chuc el pan en el café’ (traducción: remojar alimentos sólidos en alimentos líquidos. Los huaches dirían ’sopear ‘ el pan en el café, pero es más que obvio que sopear se refiere a sopa, en cambio chuc es en lo que sea… he dicho)
* Fó: ‘Huay fó, ¡cómo apesta!’ (traducción: expresión de asco a la que los huaches dirían ‘fuchi’). Ha degenerado un poco, sobre todo con los jóvenes que cuando no quieren hacer algo o no les gusta algo dicen ¡huay no, fó!
* Kiritz: ‘No se quitó el kiritz del cuello de la camisa’ o ‘Tienes kiritz en el xic’ (traducción: mugre pegada en los cuellos de las camisas masculinas que hay que tallar y tallar o también el collar o renglón de mugre, sólida, negra y horrorosa que queda en el cuello, en la parte de atrás de las rodillas y en las axilas de mis hijos cuando regresan de hacer deporte)se usa kiritz tambièn al referirse a la tanga o hilo dental de una dama: maaare usa kiritz!!!
* Komó: ‘Este pollo tiene komó’ o ‘Le quedó el komó del huevo’ (traducción: ese sabor desagradable e inconfundible del pollo mal lavado …el de comer eh?, como dicen los niños,… y ese olor horrible que le queda a un vaso cuando se ha bebido después de comer yema de huevo) ¿Ya vieron toda la explicación que tuve que dar?, ¿No es más sencillo decir komó?
* Perech: ‘El coche entró perech’ (traducción: justo, exacto).
* Poch: ‘Estás poch nené’ o ‘Estás poch vieja’ (traducción: tener deseos, antojos de algo).
* Tuch: ‘Ahora todas las chamacas enseñan el tuch’ (traducción: ombligo y no necesita más explicación, pero puedo contarles que en Yucatán hay gente que guarda el tuch de sus hijos en un álbum fotográfico, léase el pedazo de cordón umbilical que les cortaron al nacer y se cayó de sus cuerpos a los pocos días de nacido)
* Tzaatz’z: ‘Esa galleta está tzaatz’z’ o ‘Ya se tzaat’zeó la tostada’ (traducción: alimento que debería de ser crujiente y se ha suavizado por la humedad. Los huaches dicen que una galleta quedó suave, pero nada que ver, además que ahí no hay humedad, pero la palabra es una belleza).

Hazme el chingado favor!

Cortesía de EL YUCA

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