2008

Hablar de “eso”

El silencio, al decir su nombre este desaparece, dice una conocida adivinanza. Lo que se habla, lo que se analiza, se transparenta, se vuelve diáfano y se puede ver a través de el, no así lo que se esconde, lo que se calla, lo que se queda entre el dedo índice y la boca cuando dicen “shhht” pidiendo silencio, eso se vuelve tabú, da miedo hablar de “eso”, porque “eso” es prohibido (¿por quien?), no vaya a ser que alguien se moleste.

Hace unos cuantos siglos la mordaza la ponía la iglesia, consistía en tener reservado el conocimiento para el clero y los aristócratas, por eso muchos grandes intelectuales de la edad media, sobre todo, tienen un pasado en la iglesia. La gente común y corriente no podía hablar de religión, ni de política ni de nada que no tuviera que ver con pagar sus impuestos y servir al rey, la resignación de vivir mal aquí para obtener su recompensa en el mas allá. La venda desapareció y los ojos se abrieron, la mordaza poco a poco fue retirándose, después fue el gobierno, cualquier régimen político, sabe que la masa no debe saber para que no hable, si sabe se va a inconformar, así que hay que tenerlos en el idiotismo.

¿Ahora quien pone la mordaza?, ¿Quién levanta el dedo índice a la comisura de los labios? ¿Quien berrea el shhht? Nosotros mismos, háganme el chingado favor.

En lugar de elegir lo que queremos escuchar y lo que queremos leer, exigimos que todos hablen de lo que nosotros queremos, censuramos a quien se atreve a hablar de corrupción, del pinchi trafico, de las putas y de los jotos, de los machos y de la hembras, de deportes, ¿Quién chingados eres tu (aducen) para hablar de “eso”? se llega al punto de no poder decir vieja, se dice mujer, no poder decir ciego, se dice invidente, se dice adulto de la tercera edad, se dice de preferencia sexual diferente, se dice de capacidades diferentes. Llamarles a las cosas por su nombre o como coloquialmente se les conoce, es parte de una nueva mordaza. Me lastimas emocionalmente si me dices chaparro, soy de estatura baja. ¡Que ridiculez!

Poder hablar de “eso” no solo es poder hablar de coger, de putas, de puñetas y ja ja ja que chistoso, no, también es poder hablar de política, de las olimpiadas, de religión y de narcotráfico y de la sociedad, es poder hablar de todo, y que cada quien pueda hablar como Dios le dé a entender.

Vamos a hablar de “eso”.

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