Apatzingán es una pequeña y calurosa ciudad perteneciente a la geografía Michoacana, caracterizada por su prolífera agricultura y la más importante de la llamada región michoacana de Tierra Caliente, localizada a 220 kilómetros de Morelia. Supongo que a varios el nombre les resultará conocido y más con los recientes acontencimientos, aunque no precisamente por sus buenas referencias. Cabe mencionar que todos los sucesos que mencionaré en su momento han sido noticia titular en los principales diarios y noticiarios de circulación nacional, quizá recuerden algunos.
El 5 de enero de 2004 hubo una huida de veinticinco reos del penal de Apatzingán que se fugaron cuando los integrantes de un comando armado asaltaron las instalaciones y amagaron al personal después de que se les negó la entrada.
El 22 de febrero de 2007 un comando armado penetró al Hospital regional de Apatzingán y ejecutó a un paciente que horas antes había ingresado herido de bala, debido a un tiroteo ocurrido en una de las colonias cercanas a la zona céntrica. Lo asesinaron sin importar que hubiera personal médico, mujeres, ancianos y niños presenciando la escena.
El 8 de mayo de 2007, en uno de los episodios más violentos ocurridos en esta región, militares y narcotraficantes se enfrentaron a tiros por casi dos horas con saldo de tres soldados heridos y cuatro de los atacantes muertos, además de tres detenidos. Al final, el Ejército sometió al grupo de narcotraficantes integrado por alrededor de diez personas, entre las que se encontraban mujeres, y ocupó una casa, que se incendió por lo nutrido del fuego, donde se atrincheró la banda que enfrentó a cerca de doscientos miembros de las Fuerzas Armadas.
El 7 de febrero de 2008 un coronel de Infantería murió durante una acción militar en una casa registrada en Uspero, un poblado muy cercano a Apatzingán. . En el operativo también murieron dos presuntos sicarios y tres militares resultaron heridos de bala.
Hay quienes afirman que Apatzingán es un reducto de operación de Los Zetas y que fue en este lugar donde ese grupo se alió a una de las cuatro facciones en las que dividió “ La Familia ” Otros dicen que de acuerdo con un informe de inteligencia oficial la aleación de esos grupos cuenta con una red de protección municipal y policial.
Lo cierto es que inmersos en este ambiente de incertidumbre y miedo, los habitantes de esta ciudad el pasado 26 de septiembre nos enfrentamos a otro absurdo más. Alrededor de las 2.40 de la tarde, desalojaron a todos los trabajadores , empleados, regidores y hasta funcionarios públicos que laboran en el Palacio Municipal debido a una abrupta amenaza de bomba. En cuestión de minutos se militarizó la zona y se desarrolló la búsqueda del artefacto explosivo. El centro se paralizó, los comercios cerraron sus puertas y las personas se fueron a sus casas. Al final todo resultó ser una broma, por parte de un trabajador del mismo ayuntamiento, quien tuvo la flamante idea de llamar desde su mismo teléfono celular. Los medios de comunicación dijeron que gracias a los servicios de inteligencia se había detectado al autor de tales amenazas, pero más tarde se supo que sólo habían llamado al número que se registró en el identificador de llamadas y el bromista estúpidamente respondió y así se logró su localización y captura.
Para rematar, precisamente en Apatzingán han capturado a tres personas quienes se declaran culpables de los atentados con granadas de fragmentación suscitados en Morelia la noche en conmemoración del grito de independencia
¿Serán los mismos servicios de inteligencia con sus métodos tan sofisticados quienes pretenden hacernos creer que los hombres capturados realmente perpetraron los atentados de Morelia?
¿No resulta un escenario muy evidente por parte de los “narcoterroristas” para ocultarse? Y si no es asi ¿No es un punto estratégicamente seleccionado para que sea coherente que aparezcan aquí los ‘zetas’?
Hazme el chingado favor!
Cortesía de Yuritzi

