2008

Sin gorrito no hay fiesta

Tengo poco más de un mes participando en este foro (lástima que sólo en las noches) y me he dado cuenta del tipo de comentarios que se ponen aquí. Muchos de los comentarios que vemos exhiben a sus autores con una desesperada manera de sentirse dueños de la razón. Como si su absoluto convencimiento de lo que dicen fuera razón suficiente para persuadirnos a nosotros, los que no pensamos de esa manera. Y basta con que alguien con las mismas “mañas” piense diferente para que nos enfrasquemos -todos- en discusiones inútiles que no llevan a nada. Tardamos más tiempo en defender nuestro punto que en tratar de entender las razones de nuestro antagonista. Formamos ejércitos de humo.

Que bueno que hay diversidad, pero esta diversidad deja de ser buena cuando no tenemos tolerancia. Sin tolerancia no hay acuerdos. Sin gorrito no hay fiesta.

Nadie puede tener la razón al 100%, en principio porque nadie la puede tener. La razón es sólo una percepción individual de la realidad. La verdad es una sola, pero cada quien tiene “su veldá” (como diría la fileteada Niurka); su propia manera de ver las cosas.

Basta que haya un post de acciones tomadas a favor o en contra de algún movimiento pejista, calderonista, gobernalista, regionalista (el otro día me tocó ver una estúpida discusión sobre en qué ciudad se inventó la carne asada, por Dios), etc. para que esté garantizada la gresca anodina. Mucha lengua y poca cabeza. Por supuesto que creo que está bien defender nuestros puntos de vista, pero también debemos convencernos a nosotros mismos que no todos tenemos que pensar igual. Aquí hay muchos participantes más cerrados que la cartera de mi papá. Dan hueva, que bárbaros.

Tolerancia, amigos. Tolerancia. Pero una tolerancia de a devis y en todos los sentidos. El otro día un personaje de este foro (uno de esos cerrados de mente que acabo de citar y que no vale la pena balconear) dudaba que yo fuera mujer porque podía pensar. HECF. (Y aquí está el HEFC del post, para que me perdonen los puristas del blog).

Sin tolerancia no podremos avanzar. Sin ella no nos podremos conducir socialmente a ningún lugar en el que podamos encontrar el bien común. La tolerancia no es la solución, es la base. Los cimientos.

El día que todos nosotros (hombres y mujeres por igual) nos dejemos de sentir los dueños dictatoriales de la razón, entonces ESE día podremos discutir con sentido y comenzar a solucionar los problemas que se avecinen.

Bueno, es todo lo que quería compartirles a ustedes en este mi primer post. Saludos a todos.

Cortesía de Laurita

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158 Comentarios en “Sin gorrito no hay fiesta”