Cientos de horas de preparación, atención al mínimo detalle, el vestido perfecto, una hermosa locación frente a un lago, el novio, la novia, la dama de honor, los anillos y el padrino…
Aun no sabemos si el padrino todavía estaba medio crudo o nada mas es medio wey, pero háganme el chingado favor, la novia tiene el derecho de colgarlo de las bolas.
