2008

Y si Adelita se fuera con otro

20 de noviembre, fecha simbólica para México en donde las imágenes de trenes repletos de campesinos armados con carabinas 30 30, sombreros enormes, revolucionarios a caballo e imágenes añejas de soldados formados contrastan con los desfiles escolares de niños con bigote pegado o pintado cual ranchero ganadero, niñas vestidas de Adelitas y las siempre presentes imágenes de los mas famosos personajes que hicieron historia al ser protagonistas de la revolución mexicana, como Francisco Villa, Francisco I. Madero, Victoriano Huerta, Emiliano Zapata entre otros; días para por lo menos recordar a los “héroes” que lucharon por los ideales que permitieron consolidar un país como el que tenemos ahora… (¿?)

Yendo un poco atrás al leer la historia nos damos cuenta de que el periodo histórico de la revolución fue un verdadero desmadre, balazos por acá, guerrillas por allá, asesinatos de personajes incómodos (si, desde antes acarreamos estas artes), desconocimiento de presidentes autoproclamados “por lo mientras”, formulación de planes reformistas por entidad, etc., Vaya, el protagonismo del pueblo en las decisiones políticas por primera vez tras una dictadura de muchos años.

Los lemas llevaban un fin común: bienestar para el pueblo y no solo para la clase burguesa, así mientras en el sur se luchaba por reformas agrarias, en el norte se luchaba por justicia social, el pueblo, como siempre, sirviendo para repartir chingadazos con lo que fuera mientras los intereses de los jefes se decidían con alianzas por un lado y traiciones por el otro.

Por mi parte concuerdo con lo planeado alguna vez por Madero al decir que de una revolución solo puede surgir un nuevo autoritarismo, todos los ideales revolucionarios sirvieron solo como bases para la evolución de los mismos, justicia social no solo por un pedazo de tierra o por una escuela como antes, sino de la necesidad básica de igualdad y justicia en los tiempos modernos.

Actualmente, la palabra revolución se deja escuchar entre todos los que estamos inconformes: “México necesita una nueva revolución”, “se deberían armar los chingadazos”, “el pueblo necesita levantarse”, “blablabla” entre otras frases que solo se quedan en quejas, sinceramente el país dista mucho de una revolución verdadera no por ganas, sino porque la mayoría responde apáticamente al saber que ya hubo una y no se llegó a gran cosa, es cierto, somos menos reprimidos y tenemos alcance a mas cosas, sin embargo queda ese aire de “falta mucho” cuando hablamos de justicia e igualdad.

En mi punto de vista un golpe de estado solo cambiaría los personajes, pero las mañas seguirían y nuestros nietos escribirían sobre lo mismo que ahora nos planteamos, la educación es en donde se encuentra la verdadera revolución, educarnos a no ser borregos, a no ver televisión, a no estar mas pendientes de la decepción mexicana que de los despidos masivos en México y mas cosas que realmente se pueden lograr con la educación no solo de las nuevas generaciones, sino de nosotros mismos (y es que eso de estar esperanzados al futuro sin hacer nada en el presente es lo que nos rompe la madre).

No es queja ni mucho menos, tampoco es mi estilo escribir de estos temas, solo que al haber escuchado a los viejos cuando era niño sobre la situación del país me hacen pensar en que contaré de viejo a los futuros chamacos, pues muchos temas siguen siendo los mismos en una sociedad que sin duda ha cambiado; entonces… ¿Porqué seguimos estancados?… Quizá la nueva revolución no se geste en un blog de Internet o en una plática de peda o entre mentadas de madre en marchas contra el sistema, sin embargo creo que es bueno estar concientes de esto para buscarla en otro lado (y no, no es en un paraíso nevado para los que quieran abandonar el país y buscarla allá)

¡Excelente día!

yaocelotl

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91 Comentarios en “Y si Adelita se fuera con otro”