Este es un resumen del juego entre Junior y América de Cali, de Colombia, observen ustedes el penal que marca el arbitro por ahí del segundo 40 en el vídeo.
El árbitro José Luis Niño tras un inmenso, grosero, descarado y burdo clavadazo que de manera vergonzosa y hasta sospechosa el juez del encuentro se atrevió a señalar como penal, el cual fue convertido, contrariando aquella máxima de la famosa “justicia divina” que afirma que los penales mal señalados suelen ser detenidos o fallados. Al juez hay que llevarlo o a prisión o al oculista (no hay más opciones) y al tramposo apartarlo del campo de juego por al menos un par de meses. ¿Y nos quejamos de Archundia?
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Cortesía de Omertoso
