2008

Mexicano, señores, no cualquiera

Los mexicanos somos buenos para vendernos al mejor postor, o al que creemos que nos ofrece lo mejor, en todos lo campos, y el deporte no es la excepción.

Elegimos como ídolo en el deporte al que esta brillando en los medios aunque un mes antes ni lo hayamos conocido, pocos muy pocos son los ídolos mexicanos que han sido constantes en su deporte y que por esa constancia han brillado, los mas son meros destellos.

Por ejemplo, hace unos meses idolatrábamos al desconocidísimo Nery Castillo, porque fulguro en la Copa América, hoy casi lo olvidamos y rescatamos al avejentado C. Blanco, el cual las televisoras nos presentan como el mejor (incluyendo el trillado “hoyporhoy”).

Con este antecedente, un fulano que es éxito taquillero más que deportista quiso comprar a muchos mexicanos, de hecho logró que varios que lo odiaban, le aplaudieran.

Le siguen las damas y los caballeros que se dejan arrastrar por sus señoras, era la esperanza de que un mexicano acabara con el devorador de mexicanos. Si señores les hablo de box.


Imagen Via: timesonline.co.uk

Oscar de la hoya, es un éxito en taquilla a pesar de no haber ganado una pelea importante en más de 6 años, su cara de niño le abre los corazones de las mujeres latinas.

Muy cerca de su retiro, supo que no pasaría a la historia como un gran boxeador estadounidense, así que tenía una segunda opción erigirse en ídolo de los mexicanitos, y eligió al “malo” a vencer, Manny Pacquiao (¿así se escribe?), uno de los mas odiado por los mexicanos por haberle propinado sendas tundas a nuestros paisanos arriba del ring, (exceptuando las peleas de Juan Manuel Márquez las cuales fueron un robo, pero el “pacman” no tiene culpa de eso) así lo hizo subir dos pesos, sabiendo que tendría una gran ventaja en contra del corto boxeador filipino.

De la Hoya, ya hacía sus planes, después de ganarle a Pacquiao se retiraría como un grande mexicano en el estadio Azteca. Hazme el chingado favor!

Su única gran victoria fue vencer a la sombra de Julio Cesar Chávez, un Chávez vetusto que rehusó a la dignidad de retirarse a tiempo.

En México, para mi sorpresa, muchos le iban a De la Hoya, y lo adoptaban como “el Mexicano que quizá detenga a Pacquiao” me excluyo de los que le iban a Oscar.

Digan cuanto quieran, pero los mexicanos si algo tenemos es corazón y coraje, en todos los aspectos, quizá en muchos deportes no ganamos, pero concluimos lo que empezamos, nunca un mexicano abandona un desafío, llega en el lugar que sea, pero llega.

Vimos a un “wannabe” mexicano que se sentó en su banquillo y no salio a concluir lo que la gente esperaba, dar lo ultimo de sí cuando todo esta perdido.

Nuestra cultura no es así, al menos así lo percibo, “todo o nada”, “o bien peleado o bien madreado”, “el que se raja pierde”, así rezan nuestros refranes, sabiduría popular que refleja el animo de ser mexicano.

El sábado 6 de diciembre próximo pasado, quedo demostrado que por más que se quiera:
Mexicano, señores, no cualquiera.

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