2008

Ahí les va una pequeña parábola

hablandoUna familia vivía en una casa común y corriente, en ella habitaba un padre, una madre, un hijo y una hija; los dos últimos, aunque eran pequeños, poseían capacidad de razonamiento. La casa contaba con paredes, puertas, cerraduras, y demás divisiones que permitían la privacidad de cada uno ellos. Cierta noche, los hijos, cada uno en su recámara, escucharon varios sonidos provenientes del cuarto de sus padres, dichos sonidos parecían indicar la existencia de una pelea entre ellos. Los hijos, asustados, rápidamente se reunieron en la sala y procedieron a investigar que era lo que sucedía. Timidamente se acercaron a la puerta de la recámara de sus padres, al instante comprobaron que efectivamente se trataba de una pelea; el padre gritaba furioso, y la madre gritaba desesperada. Los niños escucharon ese sonido hueco característico de los golpes (un puño o palma chocando contra un pedazo de piel), e inmediatamente el miedo los hizo correr a refugiarse a sus piezas. Simplemente eso hicieron, corrieron y se escondieron, temiendo ser castigados por haberse enterado de aquel suceso. Llegó la mañana del siguiente día, los chicos, curiosos, preguntaron a su madre que había sucedido. Ella, con múltiples moretones en el cuerpo, y uno de gran tamaño en el ojo izquierdo, cubierto con gran cantidad de maquillaje, les contestó: No pasa nada hijos, los sonidos que escucharon ayer por la noche eran de una película que su padre y yo veíamos, por favor teminen su desayuno que pronto será hora de ir a la escuela. Los hijos, con poca credibilidad sobre esta explicación, decidieron terminar su desayuno y preparse para ir al colegio. Sin embargo, el recuerdo de esta situación estará presente toda su vida, y a partir de ese día, aprenderán a conformarse con cualquier explicación que se les de.

Yo no se ustedes, pero la confianza que tengo hacia los medios es casi nula. Es tan facil manipular la realidad, y somos tan manipulables, que a veces parecemos niños que con solo un puñado de dulces estamos contentos. Me da un chingo de curiosidad la verdadera realidad del pais, y me imagino historias bizarras que talvez no estén tan fuera de la realidad como por ejemplo:

Mouriño y Pedro Infante estan vivos y los dos se tiran a la esposa del Jelipe en fiestas swinger, Jelipe le pide varo prestado al Chapo o los Beltran para poder darle su gasto al Gortari, que a su vez padrotea a la Elba Esther con un Ruso hijo de puta dueño del mundo y este último juega Play Doh con el petroleo.

El parrafo pasado es una mamada, pero apoco no las soluciones y paros que de repente se sacan de la manga hacen aparecer al rey: Hazme el chingado favor!

Cortesía de Betoki

labanda.jpg

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
43 Comentarios en “Ahí les va una pequeña parábola”