Un sujeto que solía pedir limosnas en un crucero de Houston, Texas, en los EE. UU. AA. Encontró una manera más eficiente de recaudar limosnas, ¡Internet!
Las tazas de café, donas y rastrillos, alguien ya se los donó, pero quedan otras opciones que le pueden comprar como una membresía en el gimnasio por tan solo 300 dólares.
¡Hazme el chingado favor!

