2009

Chilanguito a hue… “fuerza”

Les dejo una historia real y particular que deseo compartir con los seguidores del blog, ahora después de haber salido vivo de ella me rió y digo…HAZME EL CHINGADO FAVOR (de hecho la envié al periódico METRO y también la publicaron.

A todos mis amigos, familiares, curiosos y morbosos (y quizás alguna autoridad) que deseen enterarse de cómo es la transformación en la vida de alguien que siendo de provincia y ante la falta de oportunidades laborales (y eso que tenemos al presidente del empleo…) decide probar suerte en el Distrito Federal, la ciudad más grande del planeta, donde solo aquí se ve y se vive lo increíble, aquí donde el tiempo y el espacio son relativos y la vida cuelga de un hilo, aquí justamente es donde gracias al soporte y la confianza de mi compa estoy laborando, labrando y curtiendo mi persona como dice aquel refrán (la mula no era erizca, la hicieron a palos…) así justamente a golpes es la manera de sobrevivir en esta jungla urbana donde la más escabrosa pesadilla se convierte en realidad y el sueño dorado… ese… ese jamás llegara.

Esta por demás decir que viviendo a escasos metros de mi trabajo el tiempo para llegar a laborar sea por demás “eterno” y que el caos vehicular con autos en todas direcciones, sentido contrario sin respetar en lo mas mínimo el “nuevo reglamento de transito” (existe el respeto a algo o a alguien?) sea cotidiana imagen urbana, así como los tumultos en los transportes públicos, donde no falta el “manoseador”, el “voyeur” que con su teléfono móvil retrata traseros de las mujeres que por las prisas ni se enteran que están siendo potencialmente artistas porno citadinas y que serán la inspiración calenturienta de algún demente en sus momentos de soledad.

También sobra decir y ya de manera un poco mas particular que debido a mi labor de vendedor directo al publico he tratado con cientos de personas donde la mayoría coincide en “regatear” los precios (consecuencia de las decisiones del gobierno que nos tienen zambullidos en una crisis económica ) o tratar de obtener algún beneficio adicional (cual si se tratara de un tianguis) sin embargo es parte de la oferta y la demanda y como lo dije hace un momento es la situación económica en la que nos han situado nuestros gobernantes.

Pero oda esta es información es mero preámbulo y ya conocida por todos… lo que si es digno de leer es lo que a continuación relatare y se ha convertido en un parte aguas de mi vida.

Hace muy pocos días me encontraba laborando en mi tienda de manera normal (el trabajo por esta época del año es bajo…así que había una cierta relajación) así mismo este día esperaba a mi familia (esposa e hija) quienes arriban cada fin de semana para estar juntos y trabajar de igual manera eran aprox. Las 14:30 hrs. cuando ellas llegaron, yo salte de felicidad al ver el auto acercarse al comercio y verlas a las dos radiantes y dispuestas a vivir al máximo este fin de semana que casualmente era de tres días ya que mi hija no tenia clases el viernes y hoy era jueves…

Nos saludamos con cariño y después de intercambiar algunos sentimientos y acontecimientos del momento decidimos comer algo… así que mis amores fueron a una tienda cercana a traer víveres mientras ingresan al negocio 2 sujetos preguntando por una mercancía por demás exótica… los atiendo como lo hago con las mas de seis mil personas que ingresan al año a mi establecimiento ya sea a solicitar algún servicio o solo a preguntar tonterías… sin dar mayor importancia a los mencionados sujetos.

Regresan mis “mujeres” y nos disponemos a degustar del menú rápido que fue adquirido en la tiendita de la esquina cuando de nueva cuenta los dos sujetos que hacia unos minutos habían preguntado por la mercancía exótica ingresan nuevamente… se dirigen a mi con una supuesta duda en el precio de la mercancía, me encamino a mi lista de precios cuando uno de ellos irrumpe con voz imperativa y amenazante: “venimos por el dinero” al tiempo que el otro desenfunda un revolver calibre 38 con los 8 cartuchos útiles y apuntando directamente a mi persona me pide el reloj de pulso e insiste con el dinero en efectivo, mi hija estaba sentada e inmóvil tras el mostrador… mi esposa es literalmente empujada empujada por el otro asaltante quien le pide que se agache y no levante la mirada… acto seguido el ladrón desconecta las líneas telefónicas , el otro ratero (el del arma) continua con sus amenazas y para este momento tengo la pistola apuntándome justo en la frente, acto seguido coloco la caja del dinero sobre el mostrador y la abro para que tome el dinero, mientras lo hace también me pide mi teléfono celular y mi navaja Suiza e insistiendo por mas dinero en efectivo… sin dejar de amenazar con el arma, con la impotencia y la angustia de ver amenazada a mi familia y a mi persona, le doy mi cartera de la cual solo toma los billetes en efectivo (llevaba algunos dólares que no se llevo) y la deja abandonada sobre el mostrador… al igual que la caja del dinero con monedas (solo tomo los billetes)

Acto seguido ingresa uno de mis trabajadores que al percatarse del suceso se aleja velozmente a buscar ayuda, en ese momento los delincuentes se dan cuenta del accionar de mi trabajador y optan por retirarse con rumbo desconocido llevándose el botín y dejando un fuerte golpe sicológico y devastador en nuestro ser.

Sobra decir que instantes después la tienda estaba colmada de elementos policíacos, patrullas, y demás representantes de la justicia sin que (como sucede en la mayoría de los casos) lograran la detención de y/o paradero de los delincuentes que seguramente y de manera impune continúan sembrando el pánico en los comercios y arrebatando lo que tanto nos cuesta ganar….

Y esto es solo el principio, mi vida en el DF se ha ornado de miedo, desconfianza, inseguridad, se que mas temprano que tarde acontecimientos como este ( o peores) seguirán llevándose a cabo sin que nada ni nadie los pueda evitar…

Tal vez esta sea la canción ideal para finalizar esta historia.

Cortesía de Julio

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