2009

Dos botellas de Agua

agua“Ya le dije que no señor y si no se retira le tendré que llamar al guardia.” Esta fue la respuesta que le dieron en un restaurante de tacos en el centro comercial. Solo pensé hazme el chingado favor…

Fue uno de esos días llenos de encargos con cosas que uno deja de hacer por huevon y que a la mera hora te hacen correr todo el pinche día. Termine un restaurante de tacos para variar. La neta es un lugar muy fresa para comer tacos ya que a su servilletas le gustan los de la calle por esa mugre que les dan un sabor exquisito. Pero como ya estaba hasta la madre de estar parado, lo único que quería era sentarme un rato.

Me sentaron por la entrada y como suele pasar, uno se da cuenta de lo que hace toda la gente a tu alrededor cuando comes solo. Por eso note cuando entro al lugar un señor que me llamo la atención. Era una persona que no estaba mal vestido, hasta corbata traía, pero si se veía muy jodido. Se notaba que ya estaba un poco viejo pero su apariencia le hacia verse mas acabado. En ningún momento aparento ser un pordiosero.

Este señor entro y pesco al primer mesero que paso. Con voz ronca le pidió al mesero que si le regalaba un poco de agua. El mesero con tono amable le dijo que solo se la podía vender por que era embotellada. El señor le insistió que por favor le regalara un poco de agua y en ese momento se acerco un cabron que nunca supe si era el gerente o no pero con un tono bastante mamon le dijo que ni madres. El señor suplico una vez mas a lo que le respondió este hijo de la chingada “Ya le dije que no señor y si no se retira le tendré que llamar al guardia”.

En ese momento llego mi mesero y le dije que por favor me cobrara dos botellas de agua y que se las llevara en caliente al señor. El mesero con gusto se fue en chinga por las botellas de agua y se acerco a gerente. Algo le dijo y los dos me voltearon a ver. Con su mirada me dijo todo, no le pareció en lo mas mínimo pero se la pelo el guey y dejo al mesero que le diera las botellas de agua. Ahuevo!

Pero esto no fue todo, lo que paso después me conmovió tanto que dudo mucho que se me olvide por muchísimo tiempo. El señor después de tomar al agua con gran alivio le pregunto al hijo de la chingada que si podían ocuparlo que no tenia trabajo y que esa fue la razón que estaba ahí. Antes de responderle me volteo a ver como que para ver de que manera comportarse y le dijo con voz amable a la de ahuevo que no estaban ocupando a nadie pero que regresara en 15 días. El señor le respondió, “Gracias, pero creo que en 15 días ya voy a estar muerto” y después de eso se retiro.

Pague mi cuenta y al retirarme me dice el pendejo este “ni las gracias le dio señor” Me limite a responderle que no lo hice para que me lo agradeciera, solo quería ayudarlo. La verdad le quería mentar la madre pero para serles sinceros ese guey estaba bien alto y bien pesado, preferí ahorrarme una madrina. Ya estando afuera no vi al señor y creo que nunca voy a saber que será de el, lo que si se es que no vuelvo a comer en ese pinche lugar.

Si tuviera que sacar una lección de esto que paso seria que por mas crisis en la que estemos, no podemos caer en una crisis de insensibilidades e indeferencias. Hay que echarnos la mano aunque sea con un par de botellas de agua.

Fuente: Nuestro torcido y fuerte blog!

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
163 Comentarios en “Dos botellas de Agua”