2009

La unión hace la fuerza

Hace unos cuantos “ayeres” sucedió algo raro.. Desafortunadamente no estaba presente pero mi Pa’ y los vecinos lo cuentan algo así.

Un día como muchos el bello y caótico DFectuoso, llegaba mi jefe a “el changarro” después de unas cuantas juntas de negocio. Como siempre llego un poco cansado por el puto trafico y el calor. Muy tranquilo estaciono el vochito verde que ni radio o aire acondicionado tiene el cabron pero es muy jalador. Eran como las 2 de la tarde.

En cuanto pone pie afuera del vocho se acerca un par de cabrones y que le sueltan un madrazo en la cara. Mocos! Mi jefe, que ya es una persona grande, no aguanto tremendo golpazo y aterrizo adentro del vocho. Eran dos pendejos y mientras uno aterrizo a mi jefe, el otro trato de entrar por la puerta de pasajeros para estar listo pa’ la fuga.

La hija del vecino de a lado se dio cuenta de lo que estaba pasando y espantada entro a la tienda de mi Pa’ y grito “Están golpeando a Juanito”. El buen “caras” que trabaja con mi papa salio en caliente a ayudar. Tengo que apuntar que el buen “caras” no es una persona nada corpulenta, es mas, es de las personas mas flacas que conozco. Aun así, salio echo la chingada a ayudarle a mi jefe.

El pendejo que soltó el madrazo no pudo sacar a mi Papa gracias a que se compuso del madrazo y se agarro del cinto para no que no lo sacaran. Lo primero que hace el “caras” es agarrar a ese culero. El caras lo agarra de la espalda y le suelta un madrazo en la jeta. Toma Puto! Mi papa repuesto lo agarro de rebote y le soltó un segundo madrazo. Sobate que no hay curitas! Y entre bote y rebote así le acomodaron unos cuantos madrazos mas. Cuenta la hija del vecino que le acomodaron mínimo como seis.

Por alguna razón secuaz nunca pudo abrir la puerta de pasajeros, pero ya para ese entonces los vecinos se dieron cuenta de lo que estaba pasando y salieron todos a ayudar. Agarraron al acompañante a patadas y a golpes. Después de una buena madrina que les acomodaron, llego la autoridad a poner orden y llevarse a los hijos de la chingada.

Cuando mi papa me contó lo que paso me dio mucho coraje. Tanto por un pinche vochito viejo! Hazme el chingado favor! Pero al mismo tiempo me dio mucho gusto el apoyo de todas las personas que le ayudaron. Mucha de la gente ni siquiera conoce a mi papa pero ahí estuvieron cubriéndole la espalda. Gente que sin pensar de las consecuencias de defender al vecino se armaron de huevos y no se dejaron que un par de putos les ganaran.

Por eso les decía que fue algo raro, que la banda se uniera y se ayudara.

Ahí esta la clave. En estos tiempos donde parece que la delincuencia esta por todas partes tenemos que tener valor de ayudarnos, echarnos un poco la mano. El miedo es causado por unos cuantos y se aprovechan. Se que es muy cabron tener valor para defendernos y mas aun ayudar al vecino pero saben que, hasta que esto no suceda seguirán aprovechándose de nosotros. No somos machos, pero somos muchos.

Fuente: Mi torcido y encabronado cerebro!

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