2009

Yo soy Jacinta y sigo en la cárcel

jacinta Hace algunos días reprodujimos en este espacio una columna de Ricardo Rocha sobre el encarcelamiento de Jacinta, una mujer indígena otomí acusada de secuestrar a 6 agentes de la AFI. El día de hoy El Universal publica una entrevista con Jacinta desde la cárcel, donde lleva 3 años presa por el supuesto delito de secuestro.

Todos los días se comenten atropellos e injusticias en este país, hay algunas historias que llegan a la opinión publica que la verdad ofenden y molestan, reproducimos esta nota con la intención de incomodar a los corruptos poderes públicos en este año electoral, con la esperanza de que Jacinta sea liberada.

La han condenado a 21 años de prisión, ¿qué significa para usted? Yo ni sé, como que no puedo, pues no puedo creer… no sé que es. ¿Qué han sido estos dos años y medio, casi tres años de prisión? No entiendo, no sé contestar eso, no sé cómo digo. Usted ya está hablando español ahora, pero hace tres años sólo hablaba ñhä-ñhú otomí. Casi siempre habla otomí, pero hay palabras que no entiende bien.

—A ver, ¿qué piensa cuando está aquí a solas?, ¿puede creer lo que le ocurrió, usted entiende por qué la metieron a la cárcel?

—Como que no puedo creer, no puedo creer que cómo qué fue, pos como que no es realidad, como que es este, como que nada más un sueño, como que estoy aquí nada más por un sueño… nada más, porque no puedo creer… ahora me dicen de que sentencia, de que delito, mis compañeras y mi maestra.

—¿Secuestró usted a seis agentes armados de la AFI, de la PGR?

—Pues ellos la que me dicen… ellos la que me están poniendo ese delito, porque yo nunca la hice eso… y ni lo sé que es secuestro ni lo que me estaba acusando… yo no entendí nada.

—¿Qué paso entonces aquel 26 de marzo de 2006?

—Ese pues fue un día domingos… yo en mi trabajo me dedicaba, yo vendía mis aguas frescas en el tiangui… y ese día pues ya cada ocho yo… este, como toca tres veces la campana y ya la última cuando entro yo adentro a la iglesia… entré a misa, cuando salí pues escuché decía la gente que habían llegado unos señores a llevar los discos… entonces yo ni le hice caso, agarré y me senté en mi puesto… entonces ya, otro ratito, estaba yo esperando a mi esposo y no llegaba, llegó una de mis hijas y le dije compáñame a la farmacia porque a mí me da pena que me inyecten… así le dije y me compañó una de mis hijas, cuando ya veníamos de regreso venía un señor, que venía ahí con unas personas… y es que la que escuché que estaban hablando de los discos. —¿Los discos pirata?

—Sí, sí, yo de eso estaba escuchando, pero yo ni… luego salí en el periódico.

—¿Luego se la llevaron a Querétaro unas semanas después?

—No, lo del tiangui fue en marzo, lo de que me fueron a traer fue hasta agosto… pero yo no sabía quién eran, no más que muchos con armas por todos lados.

—¿Le dijeron por qué la detenían?

—Que porque iba a declarar por un árbol tumbado… luego ya en el juzgado me dijo que no’más iba a declarar… y ahí pues estaban hablando y todo… y hacían papeles… y me daban muchos papeles a firmar y yo firmé muchos papeles y ni sabía qué era porque no entendía… luego, ya en la noche, me trajeron a la cárcel y así estoy aquí.

—¿Cómo han sido estos casi tres años?

—Se me hizo bien largo, bien largo… ya de por sí estos años son muchos, ya he perdido tiempo, mucho tiempo para mis hijos, para mi familia, para mi casa.

Como en este país las cosas se arreglan por medio de quejas y paternalismos políticos les dejamos el email para contactar al gobierno del Estado de Querétaro para el que guste envié su opinión al respecto de este caso: uaippe@queretaro.gob.mx

Enlace: El Universal

Kin 40

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