2009

Soy paramédico

paramedico_mexico En fechas pasadas tuve el placer de leer en su blog, sobre dos personas que escribían sendos artículos sobre la cruz roja mexicana, en el primero, una persona que se identifica como paramédico de la institución y que se centraba en despotricar por la calidad de las instalaciones y el material de las ambulancias; en el segundo, se narra la situación de un paciente que padece de sus facultades mentales y que nadie quería atenderlo, haciendo especial mención de las ambulancias de cruz roja, donde textualmente le dijeron que “si tanto le preocupaba el paciente, pues que se hiciera cargo el mismo…” palabras mas, palabras menos, incluso hace un comentario de que “para que sirven las colectas anuales de cruz roja”.

Pues bien, un servidor es paramédico de la cruz roja desde hace mas de 15 años, he sido instructor de mas de 10 generaciones de paramédicos, he tenido la oportunidad de ver lo mas despreciable que el ser humano se puede hacer a si mismo, y también he visto la solidaridad de las personas cuando ocurre algún evento que impacta a la sociedad; de esta forma, puedo contarles situaciones desgarradoras, pues e presenciado la forma brutal en que algunos desadaptados (pues no encuentro otra expresión)han violado a una familia entera, donde hay niños de dos o tres años traumatizados por el resto de su vida; o podría platicarles de accidentes automovilísticos impresionantes, donde hemos tardado mas de cuarenta minutos en sacar a los pacientes de los hierros retorcidos….

Sin embargo, el factor común en toda la sociedad, y me refiero a toda la sociedad, lo que me hace decir hecf, es que la gente no nos conoce, no sabe quienes somos ni cual es nuestra labor, no conoce nuestros principios ni por que estamos haciendo lo que hacemos; la población se limita a realizar una llamada y esperar que lleguemos por ellos en una ambulancia y llevarlos a donde le solventemos su problema, y si no les solventamos este problema, entonces pueden criticarnos sin mas ni mas, sin conocer los procedimientos y problemas que nos lleva realizar nuestra labor día con día.

Y como muestra un botón: retomando el articulo del paciente psiquiátrico, donde se decía que nadie quería ayudarle, es normal que la cruz roja no se pueda hacer cargo de una paciente de estas características, pues los hospitales receptores no pueden recibir un paciente sin su familiar, obligando a la ambulancia a iniciar un peregrinaje de este paciente en todos los hospitales, sin que ninguno lo pueda recibir y orillando a que al final, el paciente quede como empezó, solo que en una calle diferente; en la misma situación están los indigentes: ¿no hay responsable del paciente?, entonces tampoco hay atención….

No nos miren feo, no se trata de ser inhumanos, de hecho nos gustaría ser de ayuda, es nuestra motor, nuestra razón de ser, pero la burocracia mexicana es un gran obstáculo, así pues, en lugar de culpar a la cruz roja, culpemos a nuestros sistemas de salud, que no pueden proveer un servicio de calidad a los pacientes que así lo requieran, sin importar su condición económica.

Yo he trasladado, en la misma ambulancia al asaltante y al asaltado, es decir, en la atención de urgencia no discriminamos, igual atendemos al policía que al narco, al que le gusta la música tribal o al que escucha música grupera, uno de nuestros principios es la neutralidad e imparcialidad, no somos del pri, del pan o del prd, solo somos mexicanos, que ayudamos a los que necesitan ayuda.

Con esto respondo a la duda de “¿que hacemos con las colectas?” pues bien, las colectas no son, contrario a lo que mucha gente piensa, la principal fuente de ingreso, es mas, si hacemos cuentas de cuanto cuesta a la institución el mandar a una ambulancia hasta la puerta de la casa del paciente, los sueldos de los paramédicos (apesar que el mejor pagado gana unos 4 mil pesos mensuales)los costos del equipo que esta en movimiento, los costos de los recursos humanos, mantenimiento de unidades, gasolinas etc, etc,… Entonces, prefiero regresarte los dos pesitos que diste en la colecta y me regreso con mis chivas a mi base, en espera de alguien reconozca mi trabajo.

Por ultimo, les comento que mis servicios no son tan reconocidos, en mis 15 años de carrera como paramédico, solo dos pacientes han regresado a darme las gracias, así es esto, la mayoría de mis pacientes no saben que yo los atendí, y la mayoría no sabrán que los llegare a atender, nunca verán mi rostro y menos aun mi nombre, esa es mi paga, de la cual me siento muy orgulloso, el salir día a día a matarme por un paciente que nunca mas volveré a ver, esa es mi razón de ser.

Por cierto, hace poco salio el presidente Calderón, dando gracias a los médicos, las enfermeras, analistas, estadistas, y burócratas que se portaron muy bien durante la crisis de influenza, pero…. ¿y los que atendimos a los pacientes que estaban graves?, ¿los que teníamos el primer contacto y sin poderlos diagnosticar, igual los atendimos como si fueran nuestra propia familia?, ¿a nosotros quien nos felicita….?

HECF!!!!

Cortesía de Gil

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