De vez en cuando nos toca asistir a espectáculos que realmente te cambian la vida. Muchas veces para bien, otras… pos’ no tanto. Lo que le paso a un amigo en uno de estos espectáculos sigo sin saber como tomarlo, si bien o mal.
En unas de esas tanta vacaciones en Torreón Coahuila nos toco ir al show del ya difunto Taurus do Brasil. Un hipnotizador de masas que se metía en grandes foros o teatro para hipnotizar a toda la banda. Los pocos que supuestamente caían en su hipnotizo eran llevados al escenario y ahí armaba su desmadre.
Tengo que decirles que siempre tuve mis dudas sobre ese tipo de espectáculos. Sobre todo después de hacerme el hipnotizado con otro disque hipnotizador en otra ocasión. Yo estaba totalmente conciente y solo le seguí la corriente. La verdad uno no tiene que estar medio dormido para actuar como un vil pendejo. El cabron este nunca se percato de que no estaba bajo su poder y en algún momento del espectáculo me baje del escenario y me salí de ahí escondiendo en el coche. Yo no vi, pero mis amigos que me acompañaron dicen que todos se quedaron con cara de preocupación, incluyendo al hipnotizador.
Total, que en el show de Taurus un compañero resulto hipnotizado y lo subieron al escenario. Fueron como 10 personas pero mi cuate llamaba la atención por que era al mas alto de todos. Un cabron con apariencia de “si no te quitas te parto tu madre.”
Después de pretender ser asaltado y ser un rockero llego el momento en que Taurus los puso a ser estilistas. Ahora, cabe resaltar que Taurus solo dijo “ser estilistas” pero automáticamente todos los hipnotizados agarraron plan de maricones. Lo digo así por que ser gay es una cosa y estos gueyes se lo llevaron al extremo. Mi amiga… digo, mi amigo resulto toda una revelación hasta el punto que se llego a pelear con unas chavas de la primera fila por que le dijeron gorda. Le corto el cabellos a tres mujeres según el y platico sobre su galán. Hazme el chingado favor!
Nosotros sus amigos no parábamos de reír. Una vez terminado el espectáculo sacamos a mi amigo de ahí y notamos que se portaba diferente, como que muy cansado. No le pusimos atención. No fue hasta el dia siguiente que nos dimos cuenta que empezó a ser mas amanerado, levantando la manita y sacando expresiones tipo el papel de estilista que se aventó inconscientemente. Le decíamos que dejara de mamar, que el espectáculo se acabo. Pero nunca se le quito. Frase como “hay tu” ya fueron cosa de todos los días, jajaja.
Mi amigo ya esta casado y con hijos. Sus amigos ya lo tomamos con humor, pero la realidad es que algo paso en su subconsciente que se le quedo grabado su manierismo de estilista. Taurus ya murió o sea que ya se chingo el cabron ya que nadie se lo va a poder quitar. Jajaja. Pero eso si, nunca voy a dejar que alguien me trate de hipnotizar, jajaja.
Fuente: Mi torcido y encabronado cerebro!
