2009

El Tabasco, que no quiero

tabascoBuenos días mis estimados lectores (as), hoy escribiré sobre un tema que en lo particular me genera sensaciones, que no son para nada gratas; y es que voy a hablar de mi Estado natal, desgraciadamente, lo que tengo que decir, no me llena de orgullo para nada.

Vivo en Tabasco, si, donde reza la canción que es un Edén, nada más lejos de la realidad en la actualidad, yo no tengo partido político alguno, así que no crean que aquí está escribiendo un rojo, azul, amarillo, bicolor, etc. En Tabasco la fuerza gobernante de toda la vida ha sido el PRI, y al menos desde que tengo uso de razón, la actual gestión ha sido una de las peores, se han disparado, como en casi todo el país los índices de violencia, las olas de secuestros, extorsiones, asaltos, robos, etc., son el pan nuestro de cada día, con los ya cada vez más seguidos tiroteos a plena luz del día y hasta en la ciudad capital Villahermosa.

Vivo en un Tabasco, donde el gobierno adopta las medidas más populistas, con la finalidad de seguirse manteniendo en el poder, dejando de lado las que realmente pueden hacer crecer al Estado y por consiguiente, traer mejores beneficios a la población.

Vivo en un Tabasco, donde la educación es de las cosas que menos importan, donde mientras más brutos seamos, más fáciles de manejar somos. Donde somos de los últimos lugares en aprovechamiento a nivel nacional y aquí no pasa nada, donde se beca sin pedir resultados a cambio.

Vivo en un Tabasco, donde se les da dinero a las madres solteras, a los niños de bajos recursos, a las personas mayores y a todo aquél que se pueda, haciendo que la gente se preocupe menos por trabajar (o que ya ni lo quieran hacer), todo esto subsidiado por el recurso que genera la mayor riqueza del Estado, el petróleo. Cuando una familia con 5 hijos cobra su beca de “oportunidades”, los papás se la pasan de lujo en las cantinas, las mamás pueden comprarse su ropa nueva y los niños siguen yendo a la escuela sin desayunar bien, pero claro ese dinero sirve para “ayudar”, regalar dinero no es la solución, tengo una teoría para esa parte que la escribiré en otra ocasión.

Vivo en un Tabasco, donde los campesinos ya no quieren trabajar la tierra, porque es más fácil y lucrativo hacerle un plantón a PEMEX, o bloquear un pozo o carretera y así recibir dinero a cambio.

Vivo en un Tabasco, donde en menos de un año, me han tratado de abrir el coche en 3 ocasiones, dos de ellas con éxito y me han robado las cosas que llevo dentro incluido lo de la cajuela.

Vivo en un Tabasco, donde hoy le abrieron el coche a una amiga, al que estaba estacionado delante de ella, detrás de ella y absolutamente nadie vio nada, en un parque, que se supone esta en las mejores zonas y debe estar bien protegido.

Vivo en un Tabasco, donde cuando fuimos a buscar a los policías, estaban sentados jugando con su celular, y todavía nos dicen es que estamos aquí porque nos dijeron que querían abrir unos coches y nos descuidamos y abren los de allá, en lugar de hacer rondines y repartirse el trabajo, no allá estaban como 10 cabrones sentados, cuidando coches de no sé que funcionarios, mientras acá, abrían los de la gente “normal”. Y que todavía te dicen, no es que esos son buenos en lo que hacen, por eso abren de a muchos un mismo día.

Vivo en un Tabasco, donde es lucrativo, pedir dinero por las catástrofes naturales y decir que es para la reconstrucción y yo aún no veo los avances de algo que ocurrió hace dos años, pero eso si el hijo del Gobernador pasea sus novias en el avión oficial, donde a la gente les dan atole con el dedo y con una despensa la tienen contenta.

Vivo en un Tabasco, donde cada vez más, nos tratamos de chingar unos a otros, en lugar de ayudarnos, donde el chisme es lo cotidiano, donde los periódicos sensacionalistas son los que más venden, donde nos da envidia los logros ajenos, y donde nos cuesta más trabajo unirnos por una causa justa.

Vivo en un Tabasco, donde estamos rodeados de ríos, que no son controlados, donde nos podemos inundar y perder las siembras y el ganado o perder las siembras y el ganado por falta de agua, donde de la llave a veces no sale ni una gota, cuando tres ríos delimitan la ciudad, donde no hay inversión que cosas positivas, solo en los bolsillos políticos.

Vivo en un Tabasco, donde todos quieren ser candidatos, para ver cual puede asegurar su futuro familiar más rápido, donde los que están en el poder lo heredan y donde no pasa nada.

Vivo en un Tabasco, que me encanta, al que quiero, que se que tiene personas buenas, que son la mayoría, que tiene riquezas naturales, y el cual me es desgraciadamente más difícil defender conforme pasa el tiempo, donde si no nos unimos, si dejamos que nos sigan usando, si dejamos de superarnos, de estudiar, de leer, de cuestionar, de preguntar, de exigir, dejaremos de ser aquel EDEN, del que tanto se habla en la canción popular.

Vivo en un Tabasco, que ya no quiero tanto, porque el Tabasco, que yo conocía no tiene nada que ver con el Tabasco actual. PAZ

Hazme el chingado favor!

Cortesía de williecoyote

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