2009

No es cuento

Erase una vez que era, un país sumido en jodidez, económica e intelectual de su pueblo, que durante años mantuvo en la cúpula del poder una dictadura perfecta (en palabras de Vargas Llosa) que lo sumió en la voraz e insaciable merced de sus gobernícolas.

Entre los gobernícolas hay muchas especies, una de ellas son los diputabilus, los cuales son elegidos por periodos de tres años para acomodar su trasero infame en una butaca del Congreso de la Unión, suelen agruparse en manadas que les llaman bancadas de partidos, cada grupo elige a un líder de bancada, por lo general al mas idiota, otra característica es que carecen de neuronas y sistema nervioso, lo que les impide pensar y sensibilizarse por la gente que los eligió. De esta especie suele haber muchísimos, pero bastaría con uno por cada partido, pues al haberles rellenado la cavidad craneal con heces fecales, son peor que zombies, como vota uno votan todos, es decir si el líder de bancada vota favor de algún proyecto, todos los de su bancada votan en el mismo sentido, por eso resulta oneroso y ocioso que haya mas de un diputabilus por partido.

Ah, pero suele haber sus excepciones, uno de cada mil diputabilus padece una rara enfermedad que les provoca un crecimiento anormal de neuronas en el cerebro, estos de vez en cuando votan con conciencia y uno se encuentra noticias como esta:

Diputado panista devuelve 1 millón de pesos de ahorros

El diputado federal del PAN, Gerardo Priego Tapia, devolvió este martes a las arcas de la Cámara de Diputados 1 millón 100 mil pesos de los casos de supuestos ahorros en el uso de sus boletos de avión durante los tres años que fue legislador.

Priego, quien llegó a San Lázaro por Villahermosa, Tabasco, recibió mes con mes cupones por cuatro boletos de avión para su traslado, mismos que intercambió con las agencias de viajes que operan en la cámara baja, y que después de 3 años le reportaron una ganancia por 827 mil 633 pesos, cantidad a la que ya se le descontó el 6% que gana la empresa Viajes Valero.

Priego explicó que regresa ese dinero a las áreas administrativas de la Cámara Baja por estar convencido de que no es suyo, y por lo tanto no puede ni gastarlo ni disfrutarlo en tiempos de crisis económica en el país.

“A mí me sobra este dinero de mi trabajo legislativo. No sé que voy a hacer después del 1 de septiembre. Vivo de mi trabajo de la política, pero estoy convencido de que este dinero no es mío, y por ello lo tengo que devolver”, dijo.

Priego explicó que en el cruce de los cupones de boletos de avión, estos resultan por arriba de su precio comercial, por lo que le trae tantos beneficios económicos a los diputados, por ello, hizo un llamado para quienes en su conciencia y en su ética coincidían con él y devuelvan estos recursos a fin de cambiar el sistema opaco y de excesos en el palacio legislativo.
Fuente: www.frontera.info

Así es, estoy seguro que todos coincidiremos, este diputabilus ¡esta enfermo!

Hazme el chingado favor!!!

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214 Comentarios en “No es cuento”