2009

El clasismo que no has de querer…

lv Dicen por ahí que lo que no has de querer en tu casa lo haz de tener…

Hace uno días regrese de un viaje relámpago que hice a México por cuestiones de trabajo y por supuesto aproveché también para visitar a los mas que pude de familiares y amigos así como para abastecerme de mi dotación reglamentaria de salmonela en unos ricos tacos de calle callejeros y una pancita en el mercado cerca de casa de mis padres,

Un día decidimos hacer una carne asada para reunir a la familia y ahí es cuando me encuentro a Mónica, una sobrina mía aunque es medio tarolas a veces, en el fondo es buena persona y la aprecio, Mónica y su hermano tuvieron la fortuna de que mi cuñado tuvo éxito con algunos negocios que hizo y les pudo brindar una educación de “high class” en la Ibero para el y en una escuela preparatoria de paga para ella, OJO!, no estoy diciendo educación de primera, ya que a veces pienso que mas que conocimientos, lo que se consigue en este tipo de universidades son las relaciones que te ayudaran en el futuro; el asunto es que Mónica llegó con un grupo de otras 4 escuinclas caguengues amigas de su escuela que me taladraban los oídos nada mas de oírlas hablar: Si güeey, No güeey, Mañana es el reven de Alfonso güeey, El indio que me despacho en la papelería güeey, El amigo María Fernanda es un “X” güeey etc, etc.…..puta madre!

Finalmente, yo estaba de visita y me valió madres que hubieran llegado, así que decidí tomarme unas pastillas de valemadrina y las deje ser en su mundito, sin embargo el primer HECF no tardo en llegar cuando estoy escuchando una conversación y me entero que mi hermana o sea su madre le había regalado una bolsa a Mónica, misma que la recibió sin mucho interés y al parecer hasta hizo cara de fuchi por el regalo, la cosa es que al final mi hermana estaba alegre porque “la Moni” siempre si le gusto la mentada bolsa por que vió que era marca Louis Vuitton, Hazme el chingado favor!, Primero, pinche escuincla mal educada por sentirse diva y no agradecer un regalo de su madre, aunque hubiera sido una caja de chicles y segundo la idiota le cambia el semblante cuando ve que la bolsa era Louis Vuitton! No mames! pinche bolsa parecía maleta de abonero pero automáticamente pasa a otra categoría por ser Louis Vuitton!

El segundo HECF no tardo mucho en llegar, cuando le pregunté a Mónica sobre Gabriela, una amiguita que ella había tenido en la preparatoria y que siempre andaban juntas, la Gaby era muy agradable y bien educada, había venido de un pueblo cerca de Oaxaca para ir a estudiar al D.F. después de titubear brevemente la respuesta mi sobrina solo se digno a decir: “No se nada de ella” Y yo solo le dije ya encabronado y tal vez ya medio pedo también ¿“No sabes nada de ella” o “No quieres saber nada de ella”? Solo se me quedo viendo con cara ¿de que pedo con el tío? Y entonces la deje ahí sin decirle nada, no es mi asunto y probablemente la estoy juzgando mal ya que no se que habrá pasado entre ellas, pero lo que si es cierto es que yo ya andaba bien echado a andar con sus pinches amiguitas. Futa! parece una telenovela de Thalía ¿no?

Al otro día, esperé el momento propicio para hablar con mi hermana y después de un rato finalmente encontré una oportunidad, estuvimos charlando de varias cosas, y yo por supuesto fui encaminando la charla hacia mis sobrinos ya que ahora yo veía en ellos algo que en mi familia nunca había existido y que es esta manera absurda de vivir de las apariencias y del bluf clasista, nuestros padres siempre nos habían enseñado a vivir con sencillez y de nunca perder el piso, además de que si en algún momento teníamos que usar pantalones de Gigante o unos “Tommy Halfmaker” y “Rockers” del mercado debíamos estar siempre agradecidos de tener algo con que vestirnos.

Mi hermana parecía sorprendida de lo que le decía y como que no entendía lo que ya estaba diciendo, y obviamente no se daba cuenta del par de monstruos que estaba creando, fue hasta que le recordé un episodio de cuando éramos chavos; un día íbamos paseando toda la familia cerca del Centro y entonces se me hizo chistoso gritarle algunas cosas a un merenguero en la calle y ni bien había acabado de gritar la tercera palabra cuando de repente: Mocossss!! mi jefe me puso un putazo en la jeta el cual todavía me duele cada que me acuerdo! Además del madrazo mi jefe vio que era el momento propicio para echarnos un rollo a mis hermanos y a mí del respeto que debemos guardar hacia los demás así sea la persona más humilde del mundo. Después de ese día, cuando menos a mi nunca se me olvido esa lección y con el tiempo vi la razón que tenia mi jefe sobre la estupidez de vivir de las apariencias y del miedo “al que dirán” además de darme cuenta del complejo de conquistados que teníamos muchos Mexicanos, en donde una persona que se cree blanca, puede degradar a una persona con un color de piel mas oscura, digo que se cree blanca ya que en nuestro país, con que a uno lo vean medio despintado ya le dicen “güero” sino, basta solamente ver cualquier publicidad en la televisión para ver que los que salen en los comerciales son el 10% de la población que no parece mexicana o el hecho de decirle que si a cualquier extranjero por el simple hecho de ser blanquito.

Los Mexicanos tenemos una cultura y una identidad muy chingona, que debemos cuidar y amar, y es curioso como esos blanquitos extranjeros que veneramos cuando llegan al país son los mismos que mas admiran nuestra cultura y todo lo que tenemos.

Cortesía de Juan sin Miedo

labanda.jpg

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
240 Comentarios en “El clasismo que no has de querer…”