Es la primera vez que les escribo y los felicito por este espacio. Espere por 4 años para volver al Festival Cervantino que, como todos saben se celebra cada octubre en Guanajuato. Estaba yo muy emocionada porque de por sí Guanajuato me parece un estado de ensueño con su arquitectura y la historia de todos y a esto le agregamos un festival cultural que es una oportunidad de conocer y enriquecernos y porque no también agarrar la fiesta un rato con todo y que me costo mucho convencer a mi jefe de que me diera permiso…
Todo transcurrió conforme a lo planeado hasta que el sábado decidimos ir al teatro Juárez a la típica Callejoneada; para empezar estaba imposible porque a un grupo de personas se les ocurrió como ahora es común sobre todo en el DF TOMAR la calle para pelearse con porras de la UNAM VS el POLI situación que para empezar me molesto porque no se podía ni pasar y es una situación que solo entienden los que están en eso no entiendo porque yo me tengo que tragar esas fregaderas, a mi me vale madre el amor que tengan por sus universidades mejor que aprovechen a estudiar.
Tomamos la ruta de la callejoneada en la cual iban tambien muchos del mismo grupo de porras yo ya no sabia si cantar cielito lindo al compás de la estudiantina o mejor aprenderme esas pinches porras para no ponerme de malas, una de mis amigas no aguanto mas e hizo un comentario de que ya se callaran con eso lo cual no les pareció y yo entre mi tontería de querer una foto en el callejón del beso volteo y otra de mis amigas ya había sido golpeada fuertemente con un huevo que le aventaron los cabrones chilangos de las porras (con todo respeto pero siempre que una fiesta en la que me encuentro se ve arruinada algún chilango tiene que ver).
Total que la fiesta se arruino de ahí a que revisaran a mi amiga, a que se le pasara el susto y a terminar bebiendo en el cuarto de hotel… Hazme el chingado favor, que en esas pinches escuelas no les enseñan la tolerancia? Si yo me estuve tragando sus malditos gritos y no poder ni caminar por el Teatro Juárez porque no aceptan que alguien diga que no le parece y lo que mas pena me da es que el Festival Internacional Cervantino no tarda en desaparecer, ya lo han ido recortando el tiempo y en libertades porque la gente que visitamos no nos responsabilizamos de nuestros actos lo cual me da mucho coraje, por unos vamos a perder todos.
La gente de Guanajuato lejos de emocionarse con este evento esta harta (y lo digo por comentarios que nos hicieron) de el festival pues no deja gran derrama económica al estado. Yo espero volver a Guanajuato pronto y al Cervantino nunca jamás!
Cortesía de Martha
