2009

Dos relatos del SME en la Ciudad de México

Les dejamos dos relatos sobre las experiencias vividas el día de ayer en la Ciudad de México gracias a la manifestación del Sindicato Mexicano de Electricistas.

manifestacion-sme

Ayer por la mañana iba rumbo a mi trabajo (en taxi) y de repente me encuentro con que insurgentes estaba cerrado, por lo que no tuve otra opción que tomar el Metrobus, ya en el Metrobus nos dirigíamos al norte sobre insurgentes, y de repente a media ciudad universitaria se para y nos dice el chofer que debíamos bajar ya que insurgentes estaba cerrado tuvimos que caminar yo por ejemplo camine desde periférico hasta eje 10..¡¡¡¡¡¡HAZME EL CHINGADO FAVOR!!!!!

El SME había hecho de las suyas.. yo entiendo la lucha sindical.. sé que muchos trabajadores murieron en el esfuerzo de formar sindicatos que los protegiera de la mano dura del patrón y de la explotación.. pero no me digan que el SME era reciproco con la sociedad.. tienen lo que se merecen, eran unos ladrones, que de hecho no hacían nada y ocupaban nuestros impuestos en sus super sueldos, bueno no me quiero meter en mas rollos habrán muchas personas que los defiendan y respeto su opinión, pero no se vale que el resto de la sociedad sea la que pague por sus mamadas.. ellos quieren molestar al gobierno y a los que terminan molestando es a su pueblo.. ahí les dejos dos fotos que tome.. de lo que me toco vivir el día de hoy en esta caótica Ciudad de México.

Cortesía de Inconforme

Últimamente oímos por todos lados las inconformidades del sindicato mexicano de electricistas, ya sea en las noticias, en los cristales del auto de un tipo, de persona a persona o de muchas otras formas; algunas por cierto bastante incomodas, como la de hoy 11 de Noviembre, día en el que el movimiento se manifestó en varias partes del país. No atacaré – aunque ganas no me faltan – al movimiento del sindicato; no directamente. Este artículo pretende abarcar aspectos más generales sobre la ideología del mexicano promedio. Digo promedio porque evidentemente hay mucha gente que comparte, a veces por convicción, a veces a la de a huevo, pero afortunadamente aun existe la crítica objetiva – dentro de lo posible – de personas que cuestionan a su país, a su gente y a sí mismas.

Brevemente; regresando de mis labores normales y esperando no encontrarme con ningún obstáculo pseudo-político en mi camino dentro del metro Hidalgo, me vi de repente dentro de una muchedumbre bastante más masiva de lo que normalmente es. Obviamente tenía que tratarse de algún efecto secundario de la manifestación antes mencionada, pensé. No quise dejar que afectara mi humor y esperé paciente la llegada de un tren vacío de los que envían para el desazolve. Llegó. Dentro del vagón, como era de esperarse, la concentración era hostigante y solo me era posible escuchar al único ambulante que continuó con la imprudente costumbre de invadir este espacio, y no la rompió como lo hicieron sus demás compañeros. Conforme fue hablando me di cuenta que el sujeto, tenía una propuesta informativa peculiar, que aunque no había sido mi primer encuentro con los vendedores subversivos, siembre llama la atención.

Atacaba a las dos televisoras que dominan los canales de TV abierta y cuyos nombres ya son por todos conocidos. Atacaba para no variar al gobierno de PelIFE y a las medidas que implantó y que tampoco voy a calificar. Atacaba a la Influenza H1N1 y toda la parafernalia relacionada y presumiblemente innecesaria. Pero para no verse tan pendejo, necesariamente atacó al futbol y al fanatismo ya tan arraigado en nuestra ideología. Lo que me hizo cagar de la risa y decir hazme el chingado favor fue que, en medio de el apoyo que los “pocos” elementos del movimiento electricista y debido a la recién reducida densidad humana dentro del vagón, alcancé a apreciar la flamante playera que vestía: Era de un equipo de futbol cuyo nombre evidentemente y gracias a que el autor de este artículo se preocupa por cuestiones más dignas, desconozco. Es humillante ver que la gente se deja llevar por palabras y no por hechos y que esta gente afecte tan directamente al desarrollo del país.

Obviamente este pendejo quería aprovechar la situación sindical para vender sus discos y poco le interesaba aportar, en la medida de lo posible, a una evolución ideológica. Seguro nunca se dio cuenta que hablar y contradecirse con hechos es precisamente lo que critican de Calderón y de tantos otros políticos a quienes llaman mierda. ¿Será que no es necesario tener poder para ser mierda? creo prudente callar y actuar más. El deporte es bueno; el fanatismo no. Tal vez habrá que conspirar con San Simón, quien seguro está hirviendo de celos porque, como muchos desconocen, comparte fiesta el 28 de Octubre con otro santo que no quiero ni nombrar y que es harina de otro costal. ¿Será?

Cortesía de Alexis De la Vega

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