2009

Diversión entupidamente peligrosa

Kerem-Jimena No me refiero a las diversiones sobre las que saltas de un avión en paracaídas, o que te metas al mar embravecido sin saber nadar o cualquier otra que se le parezca, esas diversiones en las que pones en riesgo tu propia seguridad son tu derecho.

Me refiero a una diversión que provoca una mezcla de dolor, rabia e indignación.

Los domingos son familiares, una bonita costumbre que muchos observan. El pasado ocho de noviembre, en la carretera de cuota, Tijuana-Ensenada, circulaba un vehiculo tipo sedán, manejaba papá, repentinamente, un proyectil impacto el vehiculo, la ventana lateral trasera se convirtió en añicos, pero no paro ahí, el proyectil detuvo su marcha en el cráneo de Kerem Jimena, una bebe de dos años nueve meses. El proyectil… una piedra.

Durante ese mismo día, otras personas denunciaron hechos similares, piedras arrojadas sobre la carretera.

Toda una semana los bajacalifornianos estuvieron expectantes, la bebé en terapia intensiva, luchando por su vida, día a día los noticieros nos contaban los detalles médicos, mostraron radiografías en las que se veía multifracturado el pequeño cráneo.

En ese transcurso detuvieron a los presuntos responsables, tres menores de edad y dos que apenas estrenaban la credencial del IFE. Al declarar dijeron que arrojaban las piedras por diversión… ¡por diversión!

¿Sabían sus padres donde estaban estos jóvenes ansiosos de diversión? Apuesto un dedo, una mano, mi lengua, a que no lo sabían, y apuesto lo mismo a que de nada hubiese servido que supieran lo que hacían por divertirse, de nada hubiese servido porque no importa que sepas donde están, sino los valores que les has transmitido.

Respeto, un valor fundamental, su intercambio por diversión… ahora si me faltan palabras.

El sábado catorce de noviembre, Kerem Jimena falleció.

Su muerte pone en evidencia la decadencia de nuestra sociedad, lo poco que importan las consecuencias de nuestros actos, pues siempre habrá la posibilidad de eludir nuestra responsabilidad.

Ahora sí, ¡pfff!, mucha preocupación. Por cuestiones legales, los tres menores están en libertad, bajo custodia de sus padres, de esos padres que ni sabían donde estaban, ni les transmitieron los valores fundamentales para evitar la idiotez que sus hijos cometieron.

Dolor, rabia e indignación ¿por diversión?

Descanse en paz Kerem Jimena. Un abrazo fuerte a sus padres y demás familiares.

Enlace: http://www.frontera.info/

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
243 Comentarios en “Diversión entupidamente peligrosa”