2009

Gracias

graciasCuando recién comencé a trabajar, mi superior salio de vacaciones, y su compañero lo suplió, pero solo en cosas triviales, nada sustancial, en esas vacaciones llego un asunto normal, pero que traía una flatulencia enorme, la Procuradora de Derechos Humanos fue a ver como se estaba trabajando ese asunto en particular, repito que mi jefazo estaba de vacaciones, pero eso poco hubiera importado porque no conoce los asuntos, al fulano que le toco cubrir vacaciones les aseguro que le bajo la regla. Total, sin querer adornarme les diré que la procuradora le dijo a mi jefe suplente “me voy tranquila, principalmente porque se ve tiene un excelente auxiliar… bla, bla, bla, lo demás ya no escuche porque mi ego me había llevado muy lejos.

Esta anécdota me la recordó una amiga, muy querida, quien compró su televisor en una tienda, de esas transnacionales, y me comenta que el tipo que la atendió se portó de lo mas lindo ( para mis adentros dije: “como no, con esas piernotas y esos senos que tienes”) mientras yo hacia esas reflexiones, ella continuo su charla, la que obviamente no escuche al concentrarme en sus atributos, cuando volví a retomar el hilo de la conversación, iba en que pidió hablar con el gerente de la tienda, ahora si escuche, pues pensé que ya iba terminar la platica y había que decir algo al respecto.

Dijo que se dirigió al gerente y en su compañía fueron a buscar al tipo que la atendió.

Como me había perdido en la conversación, yo pensé que el fulano al final le había hecho una propuesta indecorosa (pero comprensible si la conocieran).

Continuo diciendo que una vez que lo encontraron ella le dijo al gerente que ese dependiente la había tratado de maravilla, con una eficiencia inusual y que estaba muy agradecida.

¡¿Que hiciste que?! dije pues era testigo de algo completamente inusitado.

Sí, me dijo muy fresca, solemos quejarnos con el que sea si o te atienden bien ¿no? Que si el mesero no trae el café rápido, que si la cajera te cobró demás, pero cuando aparte de hacer su trabajo te atienden muy bien, ¿Cuántas veces le has dicho a su superior que te trato muy bien? El dependiente que te dijo que no te fiaras de la oferta y por unos pesos mas compraras el de mejor calidad, o el que te dijo que no necesitabas gastar tanto, o incluso el que te recomendó otra tienda más especializada y/o te explico como se hace, eso no es parte de su trabajo (en ocasiones), si eres cortes le das las gracias, pero hasta ahí. ¿No es cierto?

Entonces recordé la vez que en mi presencia reconocieron mi trabajo, y la satisfacción que me causo.

Y pensar que hay gentecita que ni las gracias les da “porque es su trabajo” y ni piden por favor, por la misma razón.

Creo que si ellos rebasan el límite de su trabajo y te dan un extra, hay que rebasar los límites de la cortesía y que no se quede en un gracias al dependiente.

¿Cuantas veces has llamado al superior para quejarte?, ¿y cuantas para agradecer?

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