2009

Pobre Bartola

¡Qué pena con la Bartola! otra vez tendrá que seguir echando mano de sus buenas dotes de adminsitradora que la vida dura de ser la esposa de un humilde trabajador con salario mínimo, le ha permitido, aparte de ser esposa, madre, cocinera, intendente, famulla y amante fiel, contar nuevamente peso sobre peso que la comisión de los salarios mínimos, en un acto de malsana magnimidad le otorga a su hombre para hacerle frente a la carretada de impuestos que Hacienda a través de nuestros flamantes e infames diputados, le autorizaron gentilmente, según esto, para rescatar al país de la pobreza.

Alusión pura de la canción de Don Chava Flores y que muy satíricamente cantaba Pedro Infante ya en esos años de los cincuentas, en donde los fantasmas de las crisis y la pobreza hacían ya mella en el México de antaño, curiosamente, una especie no dañada eran tambien los del gobierno, que mutan como el virus de la influenza y son cada vez más fuertes a los antibióticos de nuestro rechazo en las urnas y se vuelven a introducir a ese cuerpo rico en poder y dinero como lo es la política, mientras que el cuerpo de electores, minado por sus males, mismo que tiene que dar, año con año, el extra de sus fuerzas para no caer en la gangrena de la pobreza extrema.

Ahí te dejo esos dos pesos Bartola, pagas la renta, el teléfono y la luz y de lo que sobre coges de ahí para tu gasto, guárdame el resto pa´comprarme mi alipus.

Mientras que Peña Nieto ya fue por su bendición para ser candidato a la presidencia de la república, aunque se supone que la iglesia no se mete en asuntos internos del país, pues alguna ayudadita dará la presencia y la foto con el Papa, considerando que el país es en un 85% católico; Carstens recibe la estrellita en la frente por ser niño que si trabaja y nos lo mandan al Banco de México y los abarroteros aceitan sus máquinas de pegado de precios para el remarcado de enero, febrero, marzo y así todos los meses del año.

Es decir todos piensan en ganar. cargos, elecciones, dinero, influencia, poder, mientras que la Bartola solo pide día a día completar con el chivo y poder. aquí sí “poder”, alimentar a su familia con su aumentote de dos pesos sesenta y seis centavos, mientras que el metro le sube otro pesito dizque porque así lo dijo la población, según la encuesta del PRD.

Pobre Bartola, tener que seguir el camino que una canción ya le fijó, al mismo ritmo, una y otra vez como disco rayado (no del Monterrey) como discurso político que dice que ya vamos saliendo de la crisis, como discurso de campaña, como candidato viejo, repetitivo, visto hasta el hartasgo en posters y panorámicos.

Qué triste camino les tocó a los que son como la Bartola, aquellos cuyas únicas letras que leen son las de la mueblería o del monte de piedad, sin la piedad de los intereses políticos.

Y vendrá otro año que solo tendrá de nuevo el número y los aumentos de precios ya que aquí en México, hace años, muchos años que no tenemos un real y verdadero Año Nuevo.

Animo Bartolos, no se me desvalorinen, acuérdense que no hay mal que dure cien años, ni….que los aguante.

Hazme el chingado favor!

Cortesía de GRivera

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Un Comentario en “Pobre Bartola”