2009

Celebremos Hermanos

El Santo Padre Benedicto XVI canonizara a Pio XII y a Juan Pablo II por su gran labor a la HUMANIDAD. Por fin se les hace justicia a estos benditos varones, Pío XII era lo menos que merecía, pues siempre fue un buen amigo y colaborador de Hitler, el libertador que luchó contra la secta judía y casi logra vencer a Satanás.

Y ni qué decir del buen corazón de Juan Pablo II. Viajó a África, donde los pecadores mueren de SIDA, a llevarles palabras de consuelo y a advertirles que el condón es demoníaco y aberrante para los ojos del Señor. No solo eso lucho contra el socialismo opresor en favor de los bondadosos oligarcas y banqueros. Pero lo más importante que hizo fue proteger al padrecito Marcial Maciel, injustamente acusado de pederastia.

En la ceremonia de canonización el Papa portará su antiguo uniforme nazi, el mismo que llevaba puesto cuando luchaba valientemente contra el demonio, será muy emotivo. Hitler debe de estar muy contento allá en el Cielo. Ya se están vendiendo las estatuillas en todo el mundo para celebrar el evento, por favor vayan a comprarlas antes de que se acaben, pero no compren las hechas en China porque esas no hacen milagros, compren las originales.

Un significativo número de cardenales de los reunidos estos días en Roma, firmó una carta que será presentada al nuevo Pontífice, con la petición de queJuan Pablo II sea canonizado prontamente, informó el diario “Corriere della Sera".

Según el medio italiano, la carta fue firmada por muchos de los cardenales reunidos, aunque no por todos, y en ella se pide al próximo Pontífice que se aceleren los tiempos para proclamar santo a Juan Pablo II, en respuesta a la petición pública
hecha por los fieles durante los funerales del pasado viernes, al grito de “Santo, ya”. No se conocen los nombres de los firmantes, según el diario.

El Cardenal Camarlengo, Eduardo Martínez Somalo, entregó posteriormente la carta al decano de los cardenales, el alemán Joseph Ratzinger, quien se la hará llegar al nuevo Papa.

Si bien el diario milanés apunta que es casi imposible que el nuevo Papa facilite la inmediata canonización del fallecido Pontífice –dado que es necesario un proceso normal de documentación y de verificación de milagros– podría procederse como ya hizo el propio Juan Pablo II con la Madre Teresa de Calcuta, quien autorizó el inicio de la investigación antes de los cinco años que se espera en estos casos, después de la muerte de la persona a quien se desea beatificar.

Enlace: http://www.aciprensa.com/

Cortesía de Brion

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