Saludos ávidos lectores de HECF, antes que nada un aplauso al movimiento de la “Propuesta Bicentenaria“, en verdad creo que es una idea muy buena y es la mejor manera de aprovechar el alcance de éste Blog. Habiendo dicho eso, tengo una propuesta que es bastante sencilla y que creo que es la única forma de lograr que nuestro país, que en verdad está de la chingada, logre una verdadera revolución. Es una propuesta que, de haberla cumplido hace mucho tiempo, nos habríamos evitado ya muchos conflictos.
Desde el momento anterior a la Independencia de México, hemos rechazado a la clase gobernante: si no tenemos comida es porque ellos manejan mal al pueblo. Si no tenemos trabajo es porque ellos manejan mal la economía. Si no tenemos educación es porque ellos manejan mal las escuelas. La independencia de México es justificada como el suceso que liberó la esclavitud en México, pero el hecho de que no seamos comprados y controlados como animales no quiere decir que no seamos esclavos. En la revolución mexicana el problema era exactamente el mismo: no estamos satisfechos de cómo nos gobiernan. La falta de trabajo y educación obviamente es problema del gobierno, así que hay que derrocarlos para poder lograr un cambio. Lo hicimos, y al parecer aún no estamos satisfechos.
México ya tuvo una segunda revolución; no fue una revolución armada, pero fue un cambio “radical” de nuestros gobernantes. La llegada de Fox y del PAN al poder fue algo que ni nuestros abuelos se habrían imaginado. Fue tanto el furor que este cambio tan radical causó, que realmente la esperanza del mexicano floreció nuevamente. Tristemente nos dimos cuenta que el PRI y el PAN son exactamente lo mismo, solo con un logotipo diferente.
Ahora es momento de hacer algo que realmente nosotros los mexicanos deberíamos considerar como algo muy radical. Más radical que ir ahora a los Pinos y secuestrar a nuestro Presidente Felipe Calderón e iniciar un golpe de estado. Es momento de realmente atacar el problema de México de raíz. Es momento de atacar al mexicano.
El verdadero problema con nuestro país somos nosotros. Siempre estamos buscando la salida fácil a nuestros problemas. Siempre tratamos de quitarnos el peso de encima sobre como nuestro país esta tirado a la mierda y, afortunadamente, siempre el problema es de alguien más. Siempre es más fácil culpar al gobierno de nuestros problemas que culparnos a nosotros mismos, es como cuando éramos adolescentes: nuestros padres siempre estaban mal, siempre pensábamos que eran anticuados, que eran estúpidos, que no nos entendían, pero cuando crecimos nos dimos cuenta que, en realidad, ellos nunca estuvieron mal y siempre vieron por nuestro bienestar (con sus respectivas excepciones).
Mi propuesta es básicamente esta: dejemos de buscar culpables cuando claramente nosotros somos los que tenemos la culpa. Es momento de cambiar de actitud ante nuestros problemas; si el gobierno no fomenta la educación es porque nosotros no la exigimos. Preferimos estar como idiotas viendo la televisión y tomando cerveza en lugar de hacer que el gobierno cumpla con su trabajo. Si no tenemos trabajo es porque somos unos huevones; todos los mexicanos tienen en mente trabajar las horas que le pagan, y envidiamos a los que empezaron como nosotros y llegan a puestos altos cuando ellos realmente lo merecen, ya que trabajaron horas extras y siempre con ánimo.
México tiene tres clases de ciudadanos: 1. los que viven en la ignorancia, 2. los que saben que hay algo mal en México y 3. los que hacen algo al respecto. Pasar de la clase uno a la dos es bastante sencillo, pero de la dos a la tres es la que realmente cuenta. El conocimiento es más que una virtud, es un compromiso; compromiso con los demás de impartirlo y de actuar.
Cortesía de Bj
