2010

El enemigo común

En estos momentos muchos saben que por regla general nada bueno viene de las personas que ostentan los poderes públicos. Ellos, los políticos, no tienen soluciones para los problemas del país y la gran mayoría están en el poder para servirse a ellos mismos. Muchas personas han abierto sus ojos, algunas se han desilusionado y con indiferencia llegan a las urnas para elegir un nuevo gobernante. La opciones son limitadas, elegir entre alguno de los demonios que han sido colocados en la boleta, todos son parecidos, algunos hasta de la misma familia son.

Sin embargo hay de demonios a demonios, los más viejos, los de cara de dinosaurio, los que representan al PRI están listos para volver después de una década de torpe alternancia que desilusionó a todo el mundo.

Ante nuestra desilusión la sombra del pasado comienza a amenazar su retorno, todos sabemos que ese pasado esta hambriento de poder y que ellos como antes siguen siendo los mismos. No es coincidencia que las tragedias que han marcado a nuestra sociedad en los últimos años (Pasta de Conchos, Guardería Hermosillo, Ciudad Juárez) ocurrieron en territorios gobernados por el PRI. No hay necesidad de extenderme, todos sabemos de qué pata cojean.

Entonces, llega una alianza electorera entre partidos opuestos. El PAN y PRD se alían con un objetivo común: conseguir el poder y vencer al PRI. En la práctica es una alianza sin un sustento ideológico común y que antepone la idea de “el fin justifica los medios”.

No obstante yo quisiera retomar el simbolismo de la alianza PAN/PRD, independientemente de nuestras diferentes ideas todos queremos lo mismo, un mejor país para nosotros y para las generaciones que vienen. En mi opinión una disyuntiva interesante se presentara ante los ciudadanos mexicanos, una decisión que en la práctica es lo mismo, pero que simbólicamente es muy trascendente.

Es obvio que llegaremos al año 2012 y ante nosotros tendremos la LIBERTAD de volver al pasado y elegir al PRI, su acicalado candidato a la presidencia y toda la maquinaria corporativa que viene con el. El miedo, la falta de esperanza en el futuro, simple cinismo, las razones que sean nos pueden llevar a repetir una historia que probamos por 70 años y que no funciono.

El PRI simboliza todas esas viejas prácticas y actitudes públicas e individuales que estamos intentando cambiar. El enemigo común es como una medusa, la del PRI es la cabeza principal. ¿Volveremos a mirar a los ojos de promesas vacías para convertirnos en estatuas de piedra o finalmente destazaremos la cabeza de la medusa y dar por terminada con una etapa de nuestra historia? La decisión la tendremos todos, es el único poder real que tenemos, mandaremos el mensaje de que estamos dispuestos a seguir intentándolo o daremos el mensaje que estamos cansados y queremos olvidarnos de todo y dejar al país en las “expertas” manos del PRI.

Kin 40

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