Los mexicanos somos muy celosos de los símbolos patrios, la Bandera, el Himno Nacional y el Escudo Nacional son de las pocas cosas por las que se tiene algo de respeto en este país. No nos gusta ver la Bandera ondeando al revés, ni mucho menos estampada en unos calzones o en una playera, en su mayoría le tenemos un reverente respeto a la Bandera. Lo mismo sucede con el Himno Nacional, nos ofendemos cuando algún cantante lo descompone o se le olvidan las letras, ni que decir cuando a alguien se le ocurrió tocar el Himno al ritmo del metal. Muchos nos molestamos cuando el gobierno de Vicente Fox cerceno el Escudo Nacional (águila mocha) o cuando a alguien se le ocurrió usar el Escudo en un paquete de tortillas.
Es muy bueno que respetemos la triada de símbolos que nos unifican e identifican como miembros de una nación. Sin embargo yo pienso que hace falta agregar un elemento más a nuestros símbolos patrios: la Constitución.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, si esa supuesta carta magna tan remendada por cada camarilla que llega al poder, esa Constitución que a pesar de los pesares sigue ahí después de casi 100 años de haber sido escrita por primera vez, esa Constitución debería de ser un símbolo patrio también.
En un país donde la gente no sabe respetar la ley, un país donde se dice que las únicas leyes que se respetan son la Ley de la Gravedad y la Ley de Herodes nos ayudaría mucho tener como símbolo patrio LA LEY SUPREMA del país, la Constitución. Los mexicanos no sabemos respetar las leyes, no respetamos leyes de trafico, leyes fiscales, leyes electorales, todos nos sentimos con el derecho a romperlas a nuestra conveniencia porque al fin de cuentas nadie las respeta y no pasa nada. La mayoría de las leyes en este país son letra muerta que con el dinero y/o poder suficiente se pueden manipular a nuestra conveniencia.
No inculcamos a nuestros hijos el respeto a las leyes, nos estacionamos en doble fila, manejamos borrachos, compramos piratería, manejamos carros chocolates y así sucesivamente hasta llegar a empresas e instituciones que tienen el mismo desdén y respetan las leyes de la misma manera que lo hacen los mexicanos de a pie.
Hacer de la Constitución un símbolo patrio seria un acto simbólico que nos ayudaría a gravar a nuestra cultura el respeto que se debe de tener a la ley. Nos ayudaría a educar a las futuras generaciones sobre la importancia de la Constitución y hacer que los niños entiendan que la ley merece el mismo respeto que la Bandera, el Escudo y el Himno.
Se muy bien que mientras tanto la Constitución seguirá siendo pervertida y cambiada según los intereses de quien ostente el poder en determinado momento, pero si hacemos de la Constitución un símbolo patrio llegar un momento en que no será tan fácil pervertirla. Llegara un momento en que los mexicanos sentirán un respeto por la Constitución como el que hoy sienten por la Bandera, imagínense ustedes que alguien llegue y diga que quiere cambiarle el color a la Bandera, diríamos CLARO QUE NO. Ahora imagínese que hubiera el mismo respeto por la Constitución, la oposición a modificar un símbolo patrio seria abismal. Tal vez así logremos entender que solo en un país donde las leyes se respetan tendremos paz y progreso.
