2010

Reality show

La década que agoniza, se caracterizo por una nueva (¿?) ola programación televisiva, los programas de televisión dejaron de explotar los sentimientos de sus televidentes, tales como amor, angustia, odio o miedo. Una formula que con éxito mantuvo al desvergonzado televidente en su sillón, cama, silla, catre, o cualquier otro lugar donde acostumbramos a posar nuestro majestuoso trasero para tal ocasión. Sin embargo el televidente es un ser pensante y exigente. Los productores se dieron cuenta de eso, que había que cambiar un poco la formula para mantener el interés en sus respectivos programas, el televisor perdía terreno, invadido por otros medios de entretenimiento. ¿Cómo mantener alelado a un televidente pensante y exigente? La respuesta fue hallada rápidamente. Morbo. Si, porque he dicho que el televidente es pensante y exigente, pero no dije qué es lo que piensa ni que exige.

La nueva formula contiene altas dosis de morbo, y algunos elementos antiguos como el romance, la traición y los celos… también el celo.

Así, supimos de patéticos personajes que hacían de todo con tal de seguir apareciendo en el reality show, las televisoras competían por grabar 24 horas a personajes sacados como de cuentos de ficción.

Recuerdo una de la mejores peleas de box que he visto: “El Travieso vs Hussein”, y después me entero que el mismo boxeador estuvo en un reality show, a él lo justifico. Cada madrazo lo atontejo un poco. De ahí pa´l real todos por nacimiento están perdidos.

Cada participante del reality show, hace todo lo posible por estar en la final y conseguir los votos del público. Hacerse los carismáticos, vender la idea de: “respeto a todos, pero soy el mejor”. Luego el respeto vale lo que una chichi de gallina, y no dicen que son lo mejores, sino los menos peores y enlodan el nombre de los demás, no importa si es hombre, mujer o quimera, se utilizará cualquier pretexto para denostar al particpante contrario, desde sacar escándalos sexuales, hasta fabricar romances, solo por hacer bonita pareja y agradar al público. Todo se vale para ganar el voto. Incluso meterle el pie a integrantes del mismo equipo.

Ya esta a la vuelta de la esquina uno de los mejores (o peores, si se ve bien el asunto), pero no es el principal si no que es un ensayo para el big reality show, para ir midiendo popularidad, como se dice: “ir midiendo los camotes (la idea es esa, dijo el Chapulín)” éste reality show que se aproxima es regional, pero algunos segmentos tendrán cobertura nacional, principalmente el que se llevará acabo en el “Defegay”. Donde, no les extrañe, veremos a un participante apadrinando una boda gay.

Pocos son ajenos a este programa televisivo. Hay que decirlo. Algunos lo odian otros lo aclaman, pero nunca pasa desapercibido, éste reality show se llama: “Proceso Electoral 2010”. Estaremos pendientes.

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